Tom Brady, quarterback de los New England Patriots - REUTERS
FÚTBOL AMERICANO

Nueva York y Boston, asalto en la Super Bowl

New England Patriots y New York Giants marcan un nuevo episodio de la rivalidad entre ambas ciudades

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De la Gran Manzana de Nueva York a las judías de Boston. De Frank Sinatra a Neil Diamond. Boston y Nueva York encarnan una rivalidad que en el mundo del deporte suma ya más de un siglo. El próximo capítulo se disputará en la Super Bowl que este domingo jugarán Patriots y Giants.

La rivalidad deportiva se remonta al béisbol de principios de siglo, cuando Boston sacaba pecho por los Red Sox. Hasta que Babe Ruth se enroló en las filas de los Yankees, «el imperio del mal». De ahí, a la gran depresión de Boston y la gloria para Nueva York. Los Red Sox encadenaron 86 años sin ganar unas series mundiales mientras los Yankees saborearon 25.

«Boston es la capital de Nueva Inglaterra, Nueva York lo es del mundo»

El enfrentamiento ya era patente lejos de sitios como Fenway Park, donde se enfrentaron estos dos grandes equipos en 1912. La tensión entre las ciudades llega hasta el siglo XVII, con las luchas entre los puritanos de Massachusetts y la colonia holandesa que se había logrado asentar en territorio neoyorquino según apunta William M. Fowler Jr, profesor de historia en la Universidad Northeastern de Boston. Las batallas locales se sucedieron desde entonces por culpa de los límites territoriales a lo largo del Hudson, la llegada del ferrocarril o el comercio marítimo.

Coches para Eli, botas para Brady

«Boston es la capital de Nueva Inglaterra y nosotros somos la capital del mundo», apunta el promotor Lou DiBella, que animará a los Giants. «Se creen que son mejores que nosotros, pero pasan aquí cada verano que pueden y sus hijos no aprender a escribir hasta que no vienen a nuestras facultades», le parecía responder esta semana Ron Borges, columnista del Boston Herald. Dos modos de entender la vida.

La sofisticada ciudad de Boston contrasta con el bullicio y las estridencias de Nueva York. Desde Massachussetts se tacha a los neoyorquinos de vulgares. La publicidad subraya los estereotipos. Eli Manning, estrella de los New York Giants, es la imagen de Toyota. Su rival este domingo, Tom Brady, promociona una refinada línea de botas y es la envidia de medio mundo por su mujer, Gisele Bundchen. En la actualidad, Boston es un importante núcleo de investigación médica, electrónica e innovación impulsado en gran medida por el alto nivel cultural de una de las ciudades más caras del país.

Peleas sobre hielo

«Si toda América se pareciese un poco a Boston sería un mejor país»

«Si hablamos de deportes, Nueva York sufre para quedarse en pie contra Boston. Si hablamos de economía, población, medios y demás no existe siquiera una competición», resume Kenneth T. Jackson, profesor de historia de la Universidad de Columbia. «Pero no quiero decir nada en contra de Boston. Si toda América se pareciese un poco a Boston sería un mejor país», aclara.

Del béisbol la rivalidad se trasladó años después al hockey sobre hielo, donde a finales de los años 20 unos espléndidos Boston Bruins sorprendieron a los Rangers de Nueva York, que no lograron defender la Stanley Cup. Desde entonces, los duelos Bruins-Rangers son considerados de máximo riesgo y han dejado cientos de peleas, riñas y más que palabras sobre la pista.

También Boston y Nueva York tienen representación en la NBA. Los Knicks y los Celtics son, precisamente, los únicos equipos de todo el campeonato que no se han movido de su ciudad de origen. A pesar de ello la rivalidad entre ambos equipos no ha llegado a los violentos límites del hockey ni al carácter histórico de los duelos del béisbol.

Belichick contra Nueva York

La historia reciente en la NFL es bien distinta. Separados por apenas media hora en carretera, Boston y Nueva York no pueden ser más distantes. Los New England Patriots no son del gusto de Jets y Giants, los dos equipos de Nueva York. La enemistad va más allá de los recelos que despierta el equipo que dirige el «comandante» Bill Belichick. No son pocos los que tachan a los Patriots de «soberbios y arrogantes», aunque el equipo de Massachussetts pase por la etapa más dorada de su historia.

Los Giants son culpables de que el historial de los Patriots no sea todavía más grande. De ahí las ganas de revancha en Boston, que se agrandaron con la derrota en temporada regular ante Manning y compañía. En la retina todavía la Super Bowl de 2008 disputada en Arizona, el único partido de toda la temporada que perdieron los New England Patriots. Este domingo, medio país se detendrá para ver el partido del año. Pero en Nueva York y Boston se seguirá discutiendo sobre dónde se puede comer la mejor pizza.