Carlos Coello, campeón mundial de muay thai, en pleno combate
Carlos Coello, campeón mundial de muay thai, en pleno combate - ABC
Muay Thai

Una promesa y tres Mundiales

El gaditano Carlos Coello dejó todo para emigrar a Tailandia y convertirse en un ídolo del muay thai

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Desde que un joven gaditano de 18 años decidió noquear a su timidez y emprender su primera visita a Tailandia para conocer la cuna del muay thai, hasta que este mismo ganara dos Mundiales y opte a un tercero en febrero, ha transcurrido una década. Corría el año 2009 cuando Carlos Coello (Cádiz, 1990), practicante de este arte marcial tailandés, decidió dar un salto que marcaría para siempre su vida. Junto a un compañero, hizo las maletas y se plantó en el antiguo Reino de Siam para conocer de primera mano el deporte que tanto amaba. Un exilio voluntario persiguiendo la vida sana, competitiva y espiritual de la que hoy disfruta. «Con un amigo mío, sin tener ni idea de nada, buscamos en Google entrenar muay thai en Tailandia» y en el primer gimnasio que nos contestó, allí acabamos, de manera sorpresiva y sin tener ni idea de ningún idioma», explica con gracia a ABC.

Cuando un deportista de élite se ve en la tesitura de emigrar de su tierra en la búsqueda de un sueño, empieza una larga batalla repleta de obstáculos que solo los más fuertes logran derribar. Coello da buena cuenta de ello. El luchador gaditano ha tenido que hacer frente al fallecimiento de su madre mientras intentaba hacerse un nombre en una disciplina tan difícil. Pero antes le hizo una promesa su progenitora: «Seré campeón del mundo de muay thai». Nada ni nadie iba a poder evitarlo. Tras varios años viviendo y mimetizándose con el ambiente y la cultura tailandesa, el peleador gaditano logró la oportunidad que tantos años llevaba buscando. Era el momento de cumplir con su palabra. Así, el 16 de diciembre de 2017, Coello se coronó campeón Mundial WKN frente al portugués José Gonçalvez en Ponferrada y le dedicó el título a su madre. Pero no fue suficiente. Un año después, el 15 de diciembre de 2018, logró su segundo cinturón planetario ISKA frente a una leyenda japonesa también en tierras leonesas.

El gaditano, insaciable, quiere más. Recuerda que dijo a su progenitora que un día conquistaría el mundo subido a un cuadrilátero. Y el próximo 23 de febrero tendrá la oportunidad de hacerse con su tercer título mundial en su tierra natal frente a un duro rival. «Es el número 1 de Hong Kong y campeón del mundo por varias asociaciones. Le he conocido en Tailandia en diferentes eventos televisados en los que ambos hemos peleado, es un rival zurdo muy técnico y bastante difícil», desgrana el español. «Es un evento histórico, es la primera vez que se disputa un Mundial en Cádiz y estamos recibiendo el apoyo del equipo de fútbol de la ciudad, del Ayuntamiento, y de muchos patrocinadores. A nivel emocional va a ser un día muy importante para mí», añade.

Coello, que fue nombrado el deportista del año en su tierra en 2017, lleva con orgullo por todo el mundo al Cádiz C.F., equipo del que es gran aficionado. Tanto es así, que para celebrar los dos cetros mundiales anteriores, realizó el saque de honor en el estadio Ramón de Carranza.

Transmitir valores

El peleador es consciente de que el hecho de ser una estrella deportiva puede servir para dar ejemplo, sobre todo a los más pequeños. Por ello, Coello es fiel colaborador de las causas solidarias, con especial atención al cáncer infantil. De hecho, un sonado gesto del gaditano fue el regalo que le hizo al pequeño José Antonio, un niño que le pidió inocentemente el cinturón obtenido en 2017 cuando fue a ofrecérselo durante una visita. Coello, sin dudarlo, se lo regaló. La sonrisa en la cara del niño valía mucho más que un cinturón, algo material al fin y al cabo. La Federación Internacional se enteró del detalle y se lo repuso inmediatamente. «El muay thai tiene que servir para transmitir buenos valores», dice Coello. Palabra de campeón.