«Los Angeles #14» (1973), fotografía de A. Hernandez presente en su muestra madrileña
«Los Angeles #14» (1973), fotografía de A. Hernandez presente en su muestra madrileña
FOTOGRAFÍA

La ciudad inexplorada de Anthony Hernandez

La Fundación Mapfre, en Madrid, reivindica otro tipo de fotografía callejera, más amarga, de la mano de Anthony Hernandez

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Hijo de inmigrantes mexicanos, Anthony Hernandez (1947) nació y se crió en Los Ángeles. Buena parte de su producción fotográfica, iniciada de manera autodidacta a finales de los sesenta, se centra en el contexto de su ciudad natal. Pero su mirada va a diferir de lo que ha atraído a la mayoría de artistas, escritores y cineastas que también han tomado Los Ángeles como tema. A excepción de su primera serie a color, realizada en 1984 en Rodeo Drive, en sus imágenes no localizamos esa metrópoli resplandeciente que ha impuesto el filtro de la ficción, sino ámbitos más cotidianos, sombríos y con fuertes contrastes sociales.

Una mirada más dura

Entre los meandros de su trabajo, verdadero meteoro dentro de la tradición americana de la foto de calle, sobresale el deseo de lanzar lo que él mismo definió como «una mirada muy dura» sobre Los Ángeles. Primero optará por retratar a sus gentes, pero pronto orientará su mirada hacia la configuración jerárquica del espacio público; de hecho, Hernandez ha sostenido que no encontró su vocación de fotógrafo hasta que obvió la presencia humana en sus composiciones. Reveladora de este giro es la serie Shooting Sites (1986), centrada en ámbitos clandestinos de tiro al blanco, aunque tan enigmática y perturbadora que parece docu- mentar el escenario apocalíptico de un crimen. Será la serie Landscapes for the Homeless (1988-1991), la que ajuste su discurso con una dimensión social, en un momento en el que la falta de hogar era un grave problema en el sur de California. Un trabajo que, amparado en un cierto clasicismo formal, seduce la mirada para que prestemos atención a lugares atravesados por la miseria, el abandono y la supervivencia.

Si en la urbe contemporánea se superponen múltiples niveles de lecturas, Hernandez siempre ha insistido en la necesidad de cartografiar aquellos sectores que parecen no existir. En Forever (2007-2012) regresa a los asentamientos de los desposeídos y nos muestra detalles inesperados de una existencia precaria; en Discarded (2012-2015) se aproxima a las comunidades situadas a las afueras de Los Ángeles, arrasadas por la última crisis económica y la posterior ola de desahucios. Este es su trabajo más rotundo y sobrecogedor, que interpela un nuevo modelo de despojo que sigue en constante desarrollo.

En su aproximación a zonas devastadas, Hernandez también ha prestado atención a la materialidad de la arquitectura por medio de fragmentos tomados muy de cerca; en ocasiones, el resultado roza la abstracción y revela la influencia que en su práctica tendrán las estéticas del Minimalismo. En esta dirección sobresale la espléndida Pictures for Rome (1999): ruinas modernas retratadas con una lúcida ambigüedad semántica, y que le sirven para reflexionar acerca del carácter desechable de buena parte de la cultura contemporánea. Esta poética abstracta alcanza también a sus últimos trabajos, realizados ya en 2017, en los que enfoca su objetivo en los paneles perforados de las paradas de autobús de Los Ángeles. El resultado es una trama de vívidos colores donde apenas podemos identificar aspectos de la realidad, pero que revela el deseo del fotógrafo por localizar la esquiva belleza de lo cotidiano.