Así se elige el nombre de los huracanes, tifones y otros fenómenos atmosféricos
Imagen del huracán Isabel - AP

Así se elige el nombre de los huracanes, tifones y otros fenómenos atmosféricos

Los expertos aseguran que este sistema facilita que la población identifique los avisos de precaución. Los más dañinos, como Katrina, no vuelven a utilizarse

MADRID Actualizado:

El nombre de Yolanda quedará asociado para siempre en la mente de los filipinos al devastador supertifón que ha dejado al menos 10.000 muertos a su arrasador paso por el país asiático. En China, donde llegó debilitado, se le ha dado el nombre de Haiyan, que significa petrel. Una divergencia que se explica porque Filipinas, a través del PAGASA, su servicio atmosférico, geofísico y astronómico, concede sus propios nombres, al igual que hace China con su administración meteorológica.

[ Sigue en directo la lucha de Filipinas contra el paso de Haiyan]

La práctica de nombrar a los huracanes, tifones y otros fenómenos atmosféricos comenzó hace años para ayudar a una rápida identificación en los avisos de precaución a la población. Esto se debe, según los expertos, a que es más fácil recordar el nombre de una persona que un número o términos técnicos. De acuerdo con la Organización Meteorológica Internacional, «establecer nombres para los fenómenos atmosféricos es más facil para los medios de comunicación a la hora de publicar noticias acerca de ellos».

La experiencia dice que es mucho más efectivo el uso de nombres cortos ya que induce menos a error que la identificación con la latitud y longitud del fenómeno en cuestión. Estas ventajas son especialmente importantes en el intercambio de información sobre la tormenta detallada entre cientos de estaciones dispersas, bases costeras y buques en el mar.

Hombres y mujeres

Al principio, se nombraba a las tormentas de forma arbitraria. Pero, a mediados del siglo XIX, se decidió identificar a las tormentas con nombres de mujer. Con ello se abandonaba la tradición de nombrarlas mediante el alfabeto fonético. Más tarde, en 1979, comenzaron a incluirse también nombres de hombres a las tormentas del Pacífico Norte Oriental. La unificación vendría cuando un año más tarde, la Organización Meteorológica Mundial y el Servicio Meteorológico de Estados Unidos, decidieron alternar nombres de hombres y mujeres para el nombramiento de tormentas.

Cada zona tiene su propia lista de nombres

Cada zona del planeta que sufre huracanes, ciclones o tormentas tropicales tiene su propia lista de nombres. El sistema de nomenclaturas de la OMM asigna un nombre de mujer o de hombre a los sistemas tropicales que van surgiendo cada año de acuerdo a listas preestablecidas, que establecen un nombre por cada letra del alfabeto, a excepción de las letras Q, U, X Y y Z.

Los meteorólogos dicen que no existen suficientes nombres con esas letras en los tres idiomas que se usan para elaborar las listas: inglés, francés y español. Existen seis listas rotativas de nombres para la cuenca del Atlántico y otras tantas para la del Pacífico, de forma que cada año se utiliza una de ellas, y, al cabo de seis años, se vuelve a utilizar la primera. De esta forma, la lista que se utilizó en 2008 servirá también para 2014.

Retirada de nombres

Esa reutilización no será posible en el caso del destructor huracán «Irene». En abril, la Organización Meteorológica Internacional decidió retirar el nombre de «Irene» por los graves daños causados y las muertes producidas en 2011.

Y es que, según esta organización, la única forma de cambiar un nombre es «cuando se produzca una tormenta tan mortal o costosa que su uso en el futuro resulte inapropiado por razones de sensibilidad». Los recordados huracanes Katrina (2005), Mitch (1998) y Tracy (1974) tampoco están en la lista por las catástrofes que produjeron.