Imagen de 18 de los 19 halos fotografiados en torno a galaxias activas muy lejanas y luminosas (cuásares)
Imagen de 18 de los 19 halos fotografiados en torno a galaxias activas muy lejanas y luminosas (cuásares) - ESO/Borisova et al.

Detectan 19 inesperadas cabelleras de «gas cósmico»

El Observatorio Europeo Austral (ESO) ha observado 19 halos en torno a cuásares que contradicen lo predicho por los modelos de formación de galaxias

MADRIDActualizado:

El «Very Large Telescope» (VLT), en el Observatorio Europeo Austral (ESO), ha permitido la detección de 19 halos de gas frío en torno a 19 cuásares, galaxias activas muy distantes y formadas 2.000 millones de años después del Big Bang.

El descubrimiento ha sido publicado este miércoles en la revista « Astrophysical Journal», y es muy interesante porque hasta ahora se pensaba que lo habitual es que solo uno de cada diez de estos cuásares tenga un halo de gas a su alrededor.

«Aún es demasiado pronto para saber si esto ocurre a causa de nuestra nueva técnica observacional o porque hay algo peculiar en esos cuásares que hemos visto», ha dicho en un comunicado Elena Borisova, primera autora del estudio e investigadora en la Escuela Politécnica General de Zúrich (Suiza).

Complejo de telescopios del «Very Large Telescope», compuesto por cuatro telescopios ópticos separados y rodeados por varios instrumentos menores. Cada uno de los cuatro instrumentos principales es un telescopio reflector con un espejo de 8,2 metros
Complejo de telescopios del «Very Large Telescope», compuesto por cuatro telescopios ópticos separados y rodeados por varios instrumentos menores. Cada uno de los cuatro instrumentos principales es un telescopio reflector con un espejo de 8,2 metros - ESO

Lo cierto es que se puede decir que esos cuásares ya tienen algo muy peculiar. Todos ellos contienen en su centro un agujero negro súpermasivo, una entidad física que engulle estrellas, gas y todo tipo de material que tiene la desgracia de pasar por las cercanías de su influencia gravitacional.

El proceso de engullir ese material hace que el centro de la galaxia libere una enorme cantidad de radiación, lo que convierte a los cuásares en los objetos más luminosos y activos del Universo. Por eso, pueden ser vistos casi en la «otra punta» del cosmos, en la Tierra.

En esta ocasión, los científicos seleccionaron 19 cuásares, y los observaron con MUSE, un instrumento del «Very Large Telescope» que puede observar grandes objetos astronómicos con una sola pasada y al mismo tiempo medir la intensiad de la luz en función de su color.

Halos de miles de años luz

Gracias a MUSE se observó estos halos y se averiguó que cada uno estaba a una distancia de hasta 300.000 años luz de los centros de los cuásares. Pero lo más llamativo es que las anteriores observaciones predían que solo dos de estos 19 cuásares deberían tener halo. Pero no todos y cada uno de ellos.

Los científicos sospechan que esto ha ocurrido porque MUSE ha revolucionado el poder de los telescopios para observar este tipo de objetos, pero aún necesitan más datos para confirmarlo.

Además, también han averiguado que estos halo están más fríos de lo predicho, y que rondan los 10.000 grados centígrados. Este dato choca frontalmente con los modelos de formación de las galaxias, que sugieren que este gas debería estar a temperatura de millones de grados.

Gracias a estas pruebas, los investigadores confían en usar el instrumento MUSE para explorar la formación y la evolución de las galaxias con una nueva herramienta.