Geospiza fortis, una especie de pinzón de las Galápagos cuyo pico «encogió» tras una sequía
Geospiza fortis, una especie de pinzón de las Galápagos cuyo pico «encogió» tras una sequía - Peter R. Grant

Los pinzones de Darwin muestran la evolución «en directo»

Un estudio de la revista «Science» ha identificado un gen que explicaría por qué el pico de dos especies de pinzones cambió hace apenas diez años, lo que ha permitido obtener un ejemplo «en tiempo real» de un importante proceso evolutivo

MADRIDActualizado:

Cuando Darwin llegó a las Islas Galápagos, en su famoso viaje a bordo del Beagle entre los años 1831 y 1836, los variados pinzones que encontró allí le llamaron fuertemente la atención: «Realmente, uno se podría imaginar”, escribió Darwin en su diario, «que a partir de una escasez original de pájaros en este archipiélago, una especie había sido tomada y modificada para diferentes fines». Era su modo de resumir el hecho de que todos estos pájaros parecieran proceder de un mismo origen, pero que luego cada uno de ellos hubiera desarrollado un pico y un tamaño distintos, y al mismo tiempo, una fuente de alimentación propia. Mientras que los que tenían el pico más grueso comían semillas, los que tenían el pico alargado se alimentaban de flores.

Estas ideas se convirtieron después en el germen de « El origen de las especies», la obra en la que Darwin creó la teoría según la cual las poblaciones de seres vivos evolucionan mediante un proceso conocido como selección natural. Aunque desde entonces la ciencia ha tenido mucho tiempo para transformarse, esta idea sigue fundamentalmente en vigor. Este jueves, un estudio publicado en la revista « Science» ha dado un nuevo espaldarazo a la teoría de Darwin. Un grupo de investigadores de las universidades de Princeton y Uppsala han identificado a un par de genes que permiten explicar las variaciones en el tamaño del pico de dos especies de pinzones en respuesta a una sequía que ocurrió entre 2004 y 2005.

«Nuestros datos muestran que la forma del pico depende de muchos genes, tal como pasa con la mayor parte de los rasgos biológicos. Sin embargo, estamos convencidos de que hemos descubierto dos de ellos que han tenido un importante papel en la evolución de la forma del pico entre los pinzones de Darwin», ha dicho en un comnunicado Sangeet Lamichhaney, primera autora del estudio e investigadora en la Universidad de Uppsala.

Gran pinzón de suelo, coprotagonista de este estudio
Gran pinzón de suelo, coprotagonista de este estudio - K. Thalia Grant

En un estudio anterior este equipo de investigadores descubrió el papel del gen ALX1 en el control de la forma del pico, pero ahora han descubierto que otro gen, el HMGA2, tiene un importante papel en la determinación del tamaño del pico. Pero lo más importante, es que sus nuevos resultados sugieren que este último gen tiene la capacidad de explicar un proceso de evolución en los pinzones que ocurrió hace apenas diez años.

Lo interesante no es solo poder ver la evolución en tiempo real en unos animales tan emblemáticos como los pinzones. Sino también contar con unos resultados que se han convertido en los primeros en demostrar un importante mecanismo de evolución del que hasta ahora solo había sospechas e indicios.

Especializarse o morir

Se trata del « desplazamiento ecológico de caracteres», un proceso que ocurre cuando especies similares compiten por una fuente muy limitada de recursos, momento en el que lo más inteligente es desarrollar estrategias distintas para explotar esos recursos. (Esto, llevado a un mercado laboral con pocos puestos de trabajo, implicaría que la estrategia más eficiente para adquirir un puesto de trabajo es recibir una formación específica que otros no reciban).

La diversificación de los picos le permitió a cada especie explotar una distinta fuente de alimentos en un conjunto de islas relativamente pequeño
La diversificación de los picos le permitió a cada especie explotar una distinta fuente de alimentos en un conjunto de islas relativamente pequeño - B. Rosemary Grant

Este proceso sería una parte crucial en la formación de comunidades complejas de seres vivos, y también una base para favorecer la aparición de nuevas especies a partir de una. En el caso de los pinzones de las Islas Galápagos, explicaría el proceso por el cual una única especie llegó a las islas hace unos dos millones de años, y con el tiempo la escasez de recursos le llevó a desarrollar distintas estrategias para vivir y alimentarse. Y aún más allá, explicaría por qué con el tiempo, aparecieron 18 nuevas especies, cada una de ellas especializada en una fracción de ese pequeño universo, en un fenómeno que se conoce como « radiación adaptativa».

El resultado sería la aparición de especies con distinto tamaño de cuerpo, con variadas formas de pico, con distintos cantos y formas de alimentación. Por ejemplo, unas se alimentan de insectos y semillas, y otras de néctar de las flroes de los cactus o de sangre de aves marinas.

Un gen también importante en humanos

En el pasado, estos investigadores ya documentaron la disminución de tamaño de una especie de ave, el pinzón terrestre mediano (Geospiza fortis), en respuesta a la sequía de 2004 y porque no pudieron competir con otro pinzón que estaba provisto de un pico mayor, y llamado gran pinzón de suelo (Geospiza magnirostris).

Pero en esta ocasión, los investigadores han asociado este fenómeno con un gen, el HMGA2, y con una fuerte presión selectiva sobre él, lo que quiere decir que tener una variante u otra de este gen está muy relacionado con tener más o menos probabilidades de sobrevivir.

Lo más curoso es que este gen también está asociado con la regulación del tamaño corporal de perros y caballos, y parece tener un cierto papel en la variación de estatura en humanos, (rasgo que depende de la acción de centenares de genes). Algunos estudios también lo han relacionado con el desarrollo del cáncer. Por todo ello, los investigadores animan a serguir investigándolo. ¿Esconderán los pinzones la llave a otra nueva revolución científica?