Dos trabajadoras colocan mobiliario en el almacén del museo
Dos trabajadoras colocan mobiliario en el almacén del museo - inés baucells
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El Museo del Diseño de Barcelona abrirá en diciembre con 70.000 piezas

El nuevo espacio concentrará las colecciones del Museo de las Artes Decorativas, el Museo de Cerámica, el Museo Textil y de la Indumentaria y el Gabinete de las Artes Gráficas

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El famoso edificio de la grapadora está en el meollo de las obras de la plaza de las Glorias. Excavadoras, árboles en volandas, pirámides de tierra y el tráfico de este nudo de la ciudad rodean el edificio que diseñaron Oriol Martorell, Oriol Bohigas y David Mackay. A esta vorágine por conseguir el sueño de Cerdà de trasladar el centro de la ciudad a las Glorias se suma la actividad del Museo del Diseño de Barcelona que se ubica dentro del DHUB (donde ya funcionan hace meses el FAD, el Barcelona Centro de Diseño y la Biblioteca Josep Benet).

Este museo, financiado íntegramente por el Ayuntamiento de Barcelona (con un coste de 2’9 millones de euros), y del que llevamos años hablando, abrirá por fin sus puertas en diciembre. Es evidente que no ha sido fácil la fusión de las colecciones del Museo de las Artes Decorativas, el Museo de Cerámica, el Museo Textil y de la Indumentaria y el Gabinete de las Artes Gráficas. Su directora, Pilar Vélez, explica que no se han inspirado en otros museos de esta índole como el imponente Victoria and Albert pero sí que han rastreado los diferentes centros de diseño de todo el mundo.

Las cosas de palacio van despacio y por eso el proceso de traslado de las 70.000 piezas es lento y minucioso. «No es un traslado al uso sino que se tiene que clasificar y en algunos casos restaurar cada una de las piezas que vienen del Palacio de Pedralbes», comenta Vélez.

El museo empezó en 2013 el traslado de las diferentes colecciones y está previsto que concluya esta operación en 2015, una mudanza que incluye desde objetos de pequeño tamaño como anillos hasta piezas de gran formato como carruajes. Estos objetos están invadiendo las tripas del edificio donde encontramos una gran sala de reservas de 2000 metros cuadrados que acoge las piezas conforme llegan al museo.

Cuatro exposiciones permanentes

A finales de año verán la luz algunas de sus piezas en cuatro exposiciones permanentes y una temporal que buscan una lectura plural la colección. «Del mundo al museo» ofrecerá a través de doscientas piezas un recorrido monográfico del mejor diseño industrial de las últimas décadas.

En «¡Extraordinarias!» se exhibirán 1.200 piezas que viajan del siglo III al siglo XX. En «El cuerpo vestido. Siluetas y moda» se mostrarán 170 piezas de la extensa colección de indumentaria desde el siglo XVI hasta la actualidad. Y «El diseño gráfico: de oficio a profesión» veremos la evolución de este arte. Por último, la muestra temporal «Diseño para vivir» dará una visión crítica de la contribución del diseño actual al mundo.