mequita del cristo de la luz

Miguel Larriba y la grandeza de una joya milenaria

El periodista publica un entretenido y documentado paseo por la historia, la leyenda, el pasado y el presente de tan singular inmueble

por enrique Sánchez Lubián - @eslubian - Toledo - Actualizado: Guardado en: Actualidad

De entre todos los monumentos toledanos, la Mezquita del Cristo de la Luz es uno de los más sorprendentes. En pie desde finales del siglo X, es el edificio histórico más antiguo de cuantos se conservan en la capital regional. En el libro Mezquita de Bab Al Mardum o del Cristo de la Luz. La disputada grandeza de una pequeña joya, el periodista Miguel Larriba, presidente de la Asociación «Tulaytula», nos invita a realizar un entretenido y documentado paseo por la historia, la leyenda, el pasado y el presente de tan singular inmueble, bajo el postulado de que pocos edificios tan insignificantes, apenas sesenta y cuatro metros cuadrados de planta, han dado tanto de qué hablar.

Cuando en su recorrido por las calles toledanas el visitante se sitúa ante la Mezquita del Cristo de la Luz, es imposible no quedar subyugados por su belleza. La gracia de sus fachadas ornadas con arcos lobulados al estilo de la mezquita cordobesa, los juegos geométricos de las hiladas de ladrillos, la sorprendente inscripción fundacional que remata su fachada principal, las imponentes losas de la calzada romana que recientemente se ha descubierto a sus pies, el legendario adoquín blanco frente a su puerta que tantas fantasías ha inspirado o su evocador emplazamiento junto a las puertas de Bab Al Mardum y del Sol, son elementos suficientes para entrar en su interior y disfrutar de un espacio único.

Acorde con su condición de periodista, Miguel Larriba ha realizado un gran ejercicio de concreción para resumir en el centenar de páginas de este libro una historia milenaria que, sorprendentemente, puede decirse comenzó a ser interesante hace poco más de un siglo. Como otros antiguos recintos religiosos islámicos, tras la entrada de Alfonso VI en Toledo, la Mezquita del Cristo de la Luz se transformó en ermita católica. Se transmutó exteriormente con el añadido de un ábside y agregándose, luego, otras edificaciones, de tal forma que a finales del siglo XIX estaba totalmente desfigurada y enmascarada en una de las zonas más modestas de la ciudad. Así la conoció Pérez Galdós, quien en su extenso artículo literario «Toledo, Su historia y su leyenda», no dudó en calificarla como «iglesia tan insignificante en su parte exterior, que apenas se distingue de las vulgares casas que la rodean», añadiendo que su aspecto era el de una covacha. Opinión mucho más favorable mereció a don Benito la contemplación de su interior, atrevido juego de arcos y bóvedas que se suceden sobre cuatro únicas columnas dotadas de bellos capiteles visigodos. Tal alarde arquitectónico ha alentado inverosímiles teorías sobre su origen y referencias constructivas, habiéndose referenciado quince mezquitas en todo el mundo de características similares, si bien no todas son tan antiguas como la toledana.

Al igual que otras mezquitas cristianizadas, como las de San Sebastián, El Salvador o Santa Justa, la del Cristo de la Luz no sería hoy tan reconocida si el 22 de febrero de 1899 un albañil que realizaba obras de saneamiento en la casa del conserje de la que por entonces era ermita no hubiera descubierto, bajo una gruesa capa de cal, el arranque de un arco de herradura. Fue el inicio de la recuperación de su bella fachada y, sobre todo, de la escritura fundacional, labrada en ladrillo de era, en la que se cuentan datos básicos para conocer más a fondo el edificio.

El momento de ese feliz hallazgo es el punto de partida para la obra que estamos comentando. Desde ahí, Larriba nos adentra en los pormenores y conjeturas históricas que durante siglos se han barajado para justificar la razón de ser de este templo, así como las leyendas que el mismo ha inspirado, las diferentes investigaciones científicas que se han realizado, las impresiones que viajeros y literarios nos legaron tras conocerlo, o las hipótesis abiertas tras los últimos descubrimientos arqueológicos en su entorno, entre los que destaca la contundente calzada romana que discurre a sus pies y sobre la que se asienta parte del monumento. Todo ello para concluir que tras siglos de abandonos, agresiones de diferentes tonos, añadidos, reformas y transformaciones, es casi un milagro que la mezquita aún siga en pie.

Este libro ágil, de amena y didáctica lectura, es el sexto volumen de la colección «Toledo en tu mano», promovida por la Editorial Ledoria, en homenaje al gran investigador Julio Porres Martín-Cleto, y orientada a la divulgación de trabajos breves sobre la historia toledana, en especial sus edificios y personajes destacados. Con este título, Miguel Larriba debuta en el ámbito de las publicaciones de historia, cultura y patrimonio de la capital castellano manchega, ámbito que no le es ajeno. Natural de Guadalajara, el autor vino a Toledo hace ya treinta años como redactor del diario YA, de cuya edición provincial llegó a ser redactor-jefe y delegado. Socio fundador de la Asociación de Amigos del Toledo Islámico, hoy «Tulaytula», ha sido editor y director de las revistas Travel Toledo y Tulaytula. Fue secretario de la comisión organizadora del Milenario de la Mezquita del Cristo de la Luz en el año 1999 y también ha sido técnico de Actividades Culturales de la Biblioteca de Castilla-La Mancha.

.

Toda la actualidad en portada

comentarios