Carles Puigdemont, en el Parlament, durante la pasada legislatura
Carles Puigdemont, en el Parlament, durante la pasada legislatura

El TC suspende cualquier intento de investidura de Puigdemont

Admite el recurso que el Gobierno presentó en enero contra la decisión de proponerle como candidato e impide así que los independentistas vuelvan a lanzar su candidatura

MadridActualizado:

Adelantándose a una posible jugada del Parlamento de Cataluña, el Tribunal Constitucional ha paralizado cualquier intento de investidura de Carles Puigdemont como presidente de la Generalitat. Lo ha hecho al admitir a trámite la impugnación del Gobierno de Mariano Rajoy contra la decisión de proponer la investidura del expresident el pasado 23 de enero. En un pleno extraordinario celebrado el sábado 27 de ese mes, los magistrados no llegaron a admitir a trámite esta impugnación, pero, haciendo malabarismos, sí establecieron una serie de medidas cautelares, entre ellas impedir la investidura de Puigdemont, quien entonces se encontraba en Bélgica, por cualquier medio que no fuera presencial. Esto implicaba que si el expresident quería ser investido tendría que pisar España con su consiguiente detención.

Ahora, por unanimidad, admiten a trámite ese recurso. Y lo hacen en un momento en el que precisamente se estaba cuestionando al Gobierno por su inacción ante la decisión de la Mesa del Parlament de aceptar los votos delegados del propio Puigdemont y de Antoni Comín, votos que van a hacer posible la reforma de la Ley de Presidencia para habilitar una investidura telemática. Con esta maniobra de la mayoría independentista, Puigdemont podría volver a ser candidato, lo que el TC impide ahora.

En un auto notificado este jueves el Pleno del TC admite a trámite el recurso del Ejecutivo, con lo que en virtud del artículo 161.2 de la Constitución, la investidura con este candidato queda suspendida automáticamente. El órgano considera que aunque el Presidente del Parlamento de Cataluña dejara sin efecto la propuesta de Puigdemont como candidato a la investidura y designara un nuevo candidato (Turull), «la impugnación presentada plantea cuestiones de interés general que justifican que no se declare la extinción del referido proceso constitucional».

El Tribunal reconoce que hubo dudas iniciales acerca de la viabilidad procesal del recurso del Gobierno (ya que se trataba de suspender un Pleno que no se había celebrado y se trataba, por tanto, de actuación a priori), pero estas dudas quedaron objetivamente despejadas por la decisión del Presidente de la Cámara de aplazar la sesión de investidura hasta que el Tribunal se pronunciara sobre la admisibilidad de la impugnación.

«Una vez descartado el carácter cautelar de la impugnación, al cumplirse el resto de los requisitos procesales» es cuando el Tribunal decide esta admisión a trámite.

«Radicalmente nulo»

Ahora el TC da un plazo de veinte días al Parlamento de Cataluña, por conducto de su presidente, y a las partes personadas para que puedan formular las alegaciones que estimen convenientes.

Además, declara «radicalmente nulo y sin valor ni efecto alguno cualquier acto, resolución, acuerdo o vía de hecho que contravenga la suspensión acordada en la presente resolución incluidos los que sean confirmación o reproducción de alguno de los actos suspendidos».

El Pleno ordena notificar personalmente la resolución al presidente del Parlamento de Cataluña, Roger Torrent, y a los miembros de la Mesa, y les advierte de su deber de impedir o paralizar cualquier iniciativa que suponga ignorar o eludir la suspensión acordada. En particular, de que «se abstengan de iniciar, tramitar, informar o dictar, en el ámbito de sus respectivas competencias, acuerdo o actuación alguna que contravenga la expresada suspensión, apercibiéndoles de las eventuales responsabilidades, incluida la penal, en las que pudieran incurrir en caso de no atender este requerimiento».