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La hija «catalana» del emperador Moctezuma que llevó su tesoro al Alto Urgel

Hernán Cortés no era catalán por mucho que insista la Asamblea Nacional Catalana, pero uno de sus compañeros de travesía, sí, Juan de Grau, que regresó al pueblo catalán donde era barón emparejado con la princesa Xipaguazin Moctezuma

Hernán Cortés, junto a sus lugartenientes, durante uno de los episodios de la conquista de México
Hernán Cortés, junto a sus lugartenientes, durante uno de los episodios de la conquista de México - ABC
César Cervera - Madrid - Actualizado: Guardado en: España

La Asamblea Nacional Catalana utiliza sus conferencias, supuestamente de contenido cultural, para proclamar que personajes históricos considerados de origen castellano son, en realidad, nacidos en Cataluña. Así ha sucedido con Cervantes, Colón y Santa Teresa de Jesús... e incluso con personajes extranjeros como Américo Vespucci y Leonardo Da Vinci. Entre los últimos «descubrimientos» de la ANC se encuentra que Hernán Cortés no nació en Medellín, Badajoz, sino en Cataluña con el nombre de Ferrán Cortès.

No en vano, pese al esfuerzo hercúleo por apropiarse del máximo número de personajes históricos, parece que una princesa azteca con fuertes vínculos con Cataluña ha pasado inadvertida para los voraces ojos de los independentistas. La princesa Xipaguazin Moctezuma, una de las hijas del emperador azteca, vivió hasta su muerte en Toloríu, en el actual término municipal de El Pont de Bar (Lérida).

¿Cómo acabó una princesa azteca viviendo junto a los Pirineos catalanes? En 1519, Juan de Grau participó en la conquista de México, bajo el mando de Hernán Cortés. Conforme a lo que era frecuente entre los conquistadores de la época, Juan se casó –algunos historiadores han señalado que pudo ser solo un simple amancebamiento– con Xipahuazin Moctezuma, hija del emperador que al cristianizarse tomó el nombre de María. Cabe mencionar, llegados a este punto, que Moctezuma tuvo 19 hijos con diferentes mujeres.

Tras su epopeya en el Nuevo Continente, Juan de Grau y María Moctezuma viajaron a Toloríu, donde el catalán era barón de la zona. Tras pasar varios años juntos, la princesa tuvo un hijo poco antes de fallecer. Bautizado como Juan Pedro de Grau y Moctezuma, el hijo de la pareja era barón de Toloríu y emperador legítimo de México. Puesto que las tierras y bienes del extinto Imperio azteca se encontraban entonces en manos de los reyes castellanos, Juan Pedro de Grau y Moctezuma reclamó durante media vida los títulos, tierras y bienes de su abuelo. El castillo de la familia en Toloríu, sirvió de refugio hasta su muerte al pretendiente que vivió celosamente, pero sin renunciar a sus títulos, rodeado de sus pocos partidarios y algún indio que acompañó a su madre en la nueva vida en Cataluña.

Desde aquella fecha, las distintas ramas de herederos de Moctezuma no han dejado de reclamar sus derechos, ya fuera con argumentos reales o basados en fantasiosas cesiones de títulos. Y cuatrocientos años más tarde de la muerte de María Moctezuma, en 1936, durante la Guerra Civil la tumba de la princesa en la iglesia de la zona fue saqueada y destruida por un grupo de militares que perseguía una leyenda que dice que la princesa azteca y su marido se trajeron a España un mastodóntico tesoro que perteneció Moctezuma.

La leyenda del tesoro de Moctezuma

Durante la llamada Noche Triste, donde Hernán Cortés y sus hombres tuvieron que huir de la capital azteca, parte del tesoro de Moctezuma se perdió en el desplazamiento. No en vano, una leyenda muy extendida asegura que el tesoro fue a caer a manos de Juan de Grau, que se lo llevó a España, concretamenteo a la Casa Vima, una residencia de campo cercana al antiguo camino de Quer Foradat a Martinet (Lérida), pasando por Béixec.

Según relata esta leyenda, un tesoro compuesto por 132.000 pesos en oro y joyas de la época se encuentra todavía escondido en algún recóndito lugar de esta zona del Pirineo catalán. En 1934, siguiendo la estela del supuesto tesoro oculto, unos aventureros alemanes compraron por 3.000 pesetas todas las tierras que había alrededor de la llamada Casa Vima, pero nunca ha trascendido que consiguieran encontrar ni una pieza de oro azteca.

En la iglesia donde fue saqueada la tumba de María Moctezuma, se sitúa hoy una placa escrita en francés, último recuerdo de que la hija del célebre emperador azteca falleció en un pequeño municipio del Alto Urgel.

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