Enrique Ponce, en un molinete
Enrique Ponce, en un molinete - Míkel Ponce
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Fallas: de la apoteosis de Ponce a la dramática cogida de Ureña

El valenciano abre su puerta grande número 35 en Valencia y ocupa el puesto de Cayetano; el murciano corta una oreja tras un duro percance con una deslucida corrida de Garcigrande

VALENCIAActualizado:

Un año más, Enrique Ponce pone boca abajo la Plaza de su tierra: aquí tomó la alternativa; aquí se consagró, una tarde de tormenta, matando seis toros. Con 28 años de alternativa, sigue en la cumbre: un caso único de afición y capacidad. Esta tarde, una de las decisiones presidenciales más absurdas que recuerdo le niega el trofeo, en su primero, pero ha de rendirse y darle los dos, en el cuarto. Es su salida a hombros número 38, en Valencia: una de las más meritorias.

Los toros de Domingo Hernández han dado un juego sólo regular: con movilidad pero inciertos; deslucidos pero manejables. [Galería de imágenes de la tarde]

Talavante ha tenido una tarde muy gris. El segundo mansea, no se entrega, embiste con desigualdad. Como suele en estos casos, Alejandro no insiste, pronto corta y pincha, desconfiado. Se espera el desquite en el quinto, al que banderillea bien Valentín Luján. Comienza con naturales reposados, con gusto, pero el toro queda corto, engancha la muleta y la faena se diluye. Vuelve a matar mal. Con sus condiciones, en una Feria grande, debe estar mejor.

Dramático momento, con Ureña en la arena a mercede del toro
Dramático momento, con Ureña en la arena a mercede del toro-Míkel Ponce

Paco Ureña fue el triunfador en la pasada Feria de Julio, con una actuación realmente heroica. Esta tarde, de nuevo, no regatea esfuerzos. El primero es «Postinero», como el agasajo, en Chicote, a «la crema de la intelectualidá», que cantó Agustín Lara, pero lo pitan por escurrido. Lo brinda a los médicos; se justifica con una porfía valerosa, al borde del percance. (Dejar la muleta retrasada no es bueno para mandar en el toro). En el último, alto pero flaco, vuelve a estar esforzado, voluntarioso. Después de una tremenda colada, sufre un trompazo y, cayéndose, de nuevo es cogido. No se amilana, pasa un par de sustos más; se entrega, en la estocada: oreja y pasa a la enfermería, con una fuerte conmoción y contractura cervical.

Fuera de lo común

Ponce vive una de sus tardes más felices, en su tierra. El primero es un manso encastado, con movilidad. Con la montera en la mano, para brindar, ha de doblarse con la izquierda, en el centro del ruedo. Enseguida, lo imanta, liga derechazos a placer, con una facilidad y una estética que desatan un clamor. Lo cuadra andando y, con habilidad, logra una estocada defectuosa. La petición de oreja no es que sea mayoritaria sino unánime. Todo el mundo da por seguro el primer trofeo; posible, el segundo. Inexplicablemente, el presidente no concede ninguno. Hasta el matador se queda atónito. La bronca es épica y justa. ¡Qué absurdo! El cuarto es más deslucido pero Ponce se empeña, le busca las vueltas, con una cabeza fuera de lo común. Con suavidad y mimo, lleva al toro cosido a la muleta, lo domina por completo. Se ha desatado la locura, la Plaza entera grita a coro: «¡Torero!» Aunque el toro tiene la cara en el suelo, logra la estocada, a la segunda. Esta vez, el presidente ha de darle las orejas, para compensar el dislate anterior. Desde el centro, el diestro, triunfante, le echa una mirada…

Se ha fallado ya qué «ninots» se libran del fuego, este año. En la fallas infantiles, «El último sedero», que rinde homenaje a una artesanía valenciana secular. En las de mayores, «En busca del Dorado»: una chica busca un juguete, escondido entre libros, para dárselo a su hermana pequeña. Los he recordado, esta tarde, viendo a Ponce. Por su elegante suavidad, él es, también, «el último sedero» y continúa «en busca del Dorado»: el sueño eterno de belleza que es la Tauromaquia.

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Paco Ureña sufrió una escalofriante cogida
Paco Ureña sufrió una escalofriante cogida- Mikel Ponce

Sexto toro

Sale el sexto, Treinta y uno de nombre, herrado con el número 69, negro bragado, de 553 kilos, de justa presencia también. Paco Ureña brinda a los tendidos. También se mete por dentro este toro, con peligro. El murciano sigue con entrega con un animal muy incierto. Sufre un volteretón tremendo, el toro lo persigue por la arena. Grogui, continúa en la cara del toro. Lleva una durísima paliza. Se tirar a matar. Estocada. Se gana una oreja. Pasa a la enfermería. Ureña, que había brindado su primer toro al equipo médico que lo atendió el año pasado en esta plaza por el percance sufrido el 22 de julio, acaba otra vez en sus manos. El torero, con una fuerte conmoción y contractura cervical, es trasladado al hospital para hacerle las pruebas pertinentes. También tiene algún varetazo. Un milagro para lo que pudo ser...

Alejandro Talavante
Alejandro Talavante- M. Ponce

Quinto toro

Ya está en el ruedo el quinto, Veleto, colorado, de 545 kilos. Talavante se planta a torear con la mano izquierda, con prometedores naturales que provocan la música. También por la derecha deja buenos derechazos, pero el descastado toro se queda cortao, va a menos y la faena decae. Mata mal. Pinchazo bajo, estocada atravesada y dos descabellos. Aviso. Silencio.

Enrique Ponce
Enrique Ponce- Míkel Ponce

Cuarto toro

Asoma por chiqueros el cuarto, Precioso de nombre, negro listón, de 540 kilos. Enrique Ponce le hace lo adecuado desde la bienvenida y en el quite a pies juntos. Cara de felicidad del veterano matador. Brinda al público. Mide distancias y tiempos para oxigenar al toro, más deslucido que el anterior, al que plantea una faena con el sello de la maestría poncista y una cabeza privilegiada. Pone al público en pie con su sensacional actuación. Se emborracha tanto de toreo, que suena un aviso y no le importa. Sigue de rodillas, con la plaza convertida en un manicomio. Pinchazo y estocada desprendida. Dos orejas, en una especie de compensación a la que no cortó en el anterior. Va a abrir su puerta grande número 35, justo un día después de su 20 aniversario de alternativa.

Estocada de Paco Ureña al tercero
Estocada de Paco Ureña al tercero- Míkel Ponce

Tercer toro

Sale Postinero, negro chorreado, de 534 kilos, con la divisa de Garcigrande, de justo trapío. Paco Ureña lo recibe dispuesto a la verónica. El murciano brinda al equipo médico y comienza el trasteo genuflexo con un toro que cabecea mucho, sin clase, con movilidad y dificultades. Entregado el torero, con el terno blanco embadurnado de sangre. Se lleva un susto cuando el geniudo Postinero se le mete por dentro. No se amilana y se la juega el valiente de Lorca, con series que transmiten y suena la música. Alarga demasiado y oye un aviso. Pinchazo y estocada. Aviso. Saludos.

Talavante, con el segundo
Talavante, con el segundo- M. Ponce

Segundo toro

Sale el segundo, Pillito, negro, de 534 kilos. Paco Ureña interviene en su turno de quites y deja unas firmes gaoneras -a la postre, lo mejor del capítulo-, pero demasiadas para no ser su toro. No le gusta a Talavante este deslucido animal y, sin despeinarse, abrevia. Pinchazo y estocada caída. Silencio.

Enrique Ponce, en un buen derechazo al primero
Enrique Ponce, en un buen derechazo al primero- Míkel Ponce

Primer toro

Se abre el festejo con Cascarón, de Domingo Hernández, negro, nacido en diciembre de 2012, de 539 kilos. Toreros y poderosos doblones de Enrique Ponce en el inicio con un toro que mansea pero se mueve. El maestro de Chiva lo mete en el canasto y lo cuaja con la mano diestra en estupendas series, con prodigiosa técnica y gran estética. Cierra con poncinas que levantan un clamor. Estocada defectuosa algo atravesada y desprendida y descabello. Aviso. Vuelta al ruedo tras petición de oreja y bronca al presidente por no cenderla. «¡Burro, burro!» y todo tipo de improperios gritan al palco. «No soy quién para juzgarme, pero creo que la faena era de dos orejas, o al menos de una. El toro ha caído, he tenido que descabellar. No sé qué se le habrá pasado por la cabeza al presidente. Es potestad de él y no pasa nada», ha dicho Ponce a los micrófonos del Plus. «Al otro le cortamos el rabo».

Paseíllo

Con lleno, hacen el paseíllo Ponce, de habano y oro; Talavante, de grana y oro, y Ureña, de blanco y oro. Tributan una sonora ovación a Ponce, que comparte los aplausos con sus compañeros.

Toros en los corrales
Toros en los corrales- SCP

Sorteo

Esta mañana se sortearon los toros que se van a lidiar esta tarde. Los dos primeros llevan el hierro de Domingo Hernández y los cuatro restantes de Garcigrande.

Cartel

¡Buenas tardes! Bienvenidos a la séptima corrida de la Feria de Fallas de Valencia. Se anuncia ganado de Garcigrande para Enrique Ponce, Alejandro Talavante y Paco Ureña.