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Ciencia

La Luna se aproxima a Venus y Saturno: consejos para no perdérselo

El espectáculo celeste sucederá este domingo y el lunes y supondrá una magnífica oportunidad para conocer la posición de los planetas. Desde Brasil, Uruguay o Argentina se verá cómo nuestro satélite oculta al Lucero del alba durante algunos momentos

Miguel Gilarte Fernández - Actualizado: Guardado en: Ciencia

El cielo está llego de espectáculos, cada poco tiempo, algo sorprende en el firmamento. Hace menos de un mes nos asombraba la lluvia de estrellas fugaces de las Perseidas, hace unos días quedamos atónitos ante la aparición de una estrella nova (nueva) en el cielo. Ahora podremos observar una aproximación, muy bella, entre la Luna, Venus y Saturno.

Si aún no sabe distinguir los planetas de las estrellas, el día 8 y 9 de septiembre tiene una gran oportunidad de conocer la posición de los planetas Venus y Saturno con respecto a un magnífico punto de referencia, que es la Luna y que se moverá durante estos dos días para indicarnos la situación de estos dos planetas. La Luna pasará muy cerca de Venus el día 8 y Saturno el día 9, aunque desde otros lugares muy concretos como Brasil, Uruguay o Argentina, la Luna ocultará al planeta Venus durante un breve período de tiempo, lo que los astrónomos llaman ocultación. Este evento astronómico no se podrá ver desde España.

La Luna el día 8 en fase creciente, tendrá poco más de 3 días de edad. La Luna en cuarto creciente, es decir, cuando vemos media Luna, tiene 7 días de edad, por lo que observaremos a simple vista y para ese día una Luna muy fina en forma de “C” invertida.

Curiosamente si se fija bien en la zona de la oscuridad que presenta la Luna, sobre la parte izquierda de la zona iluminada, comprobará que no es completamente oscura, sino que presenta algo de luz. Ello se debe a la incidencia de la luz del Sol sobre la Tierra, que la refleja sobre la propia Luna. Desde la Luna, el día 8 y si estuviéramos allí, veríamos la Tierra casi llena (casi completamente iluminada), igual que nosotros vemos la Luna casi llena.

Cuando hay Luna llena, podemos ver claridad en las noches de la Tierra, pues la Luna refleja la luz que recibe del Sol hacia la Tierra, y cuando hay Tierra llena, hay claridad en las noches de la Luna. A esta tenue luz que se ve en la parte oscura de la Luna se le denomina luz cenicienta. Esta luz cenicienta es tan intensa en la Luna cuando la Tierra desde allí se ve llena, que se asemeja a los crepúsculos en la Tierra. Así pues en la cara o hemisferio visible de la Luna, nunca es de noche total, aunque sí en la cara o hemisferio oculto, el que nunca vemos.

Si posee unos prismáticos o un pequeño telescopio, no dude en mirar a la Luna, ver la luz cenicienta con más claridad y observar también la zona iluminada donde distinguiremos un gran círculo oscuro (visible incluso a simple vista) que en realidad es un gran impacto de un asteroide denominado Mare Crisium (Mar de las Crisis), con unas dimensiones de 570 x 620 km, con paredes a su alrededor de 3.000 m de altura.

Hasta el Mare Crisium, en 1976, llegó la última sonda de la exploración de la Luna, cuatro años más tarde de que lo hiciera el apolo 17. Fue la sonda soviética Luna 24, que perforó el suelo de la Luna y trajo a la Tierra 170 gramos de polvo lunar. A 2,3 km de la sonda Luna 24, se encuentra intacta la sonda Luna 23, que no consiguió despegar de la Luna aunque aterrizó perfectamente.

Descubriendo Venus

Tras haber visto estas características en la Luna, podríamos pasar a descubrir en el cielo el día 8 el planeta Venus. Se trata de la «estrella» más brillante que veamos muy cerca de la Luna, arriba y a la izquierda, no tiene pérdida ninguna, su brillo es inconfundible. Ya sabemos dónde se localiza Venus, pero tal vez el hecho de verlo a simple vista no nos diga nada. Para ello debemos pensar que Venus es un planeta del tamaño de la Tierra, un pelín más pequeño, pero tan diferente, que es el infierno de nuestro Sistema Solar.

Un lugar inimaginable. Siempre rodeado de una capa muy gruesa de nubes, donde apenas se deja ver el Sol, con temperaturas nocturnas y diurnas de 650ºC, con una presión atmosférica que nos aplastaría, ya que es 90 veces superior a la nuestra y con continuas lluvias de ácido sulfúrico, altamente corrosivo. Un año de Venus equivale a 225 días terrestres, con sentido contrario a la rotación terrestre y el día de Venus dura 243 días terrestres, es decir, el día de Venus es 18 días más largo que el año de Venus. Los intentos por mandar naves al suelo de Venus han fracasado en su mayoría. La sonda soviética Veneras 12 en 1978 aterrizó en Venus y fue la que más duró en este extraño planeta; 112 minutos, antes de destruirse.

Ahí está Saturno

Un día después, el 9 de septiembre, la Luna habrá avanzado en el cielo hacia el este, en su movimiento de traslación alrededor de la Tierra. En esta ocasión y de su mano, nos llevará a ver el planeta Saturno. El planeta de los anillos es la «estrella» más próxima y brillante a la Luna y con respecto a ella se encuentra arriba y a la derecha, no tiene pérdida.

Como comprobaremos es bastante menos brillante que el planeta Venus. A pesar de que Saturno tiene un diámetro de 120.000 km frente a los 12.742 de la Tierra o los 12.103 de Venus, éste último se aproximó a una distancia mínima a la Tierra en 1850 de 39.514.827 km y no habrá otra similar hasta el año 2101, la distancia media es de 41 millones de km. Mientras que el inmenso Saturno está tan lejos como a 1.270 millones de km de la Tierra, de todas formas sigue siendo uno de los objetos más brillantes de todo el cielo.

Si usted posee un pequeño telescopio o unos potentes prismáticos, es el momento de ver a Saturno, contemplará sin dudas sus anillos y al menos uno de los más de 60 satélites que tiene el gigante gaseoso, en forma de estrella brillante y próxima al planeta, se trata del peculiar satélite Titán, mayor incluso que Mercurio y el segundo mayor del Sistema Solar con 5.160 km de diámetro, frente a los 4.879 de Mercurio ¡Un satélite mayor que un planeta! Posiblemente en Titán, que posee una espesa atmósfera, se estén dando condiciones similares a los primeros momentos del inicio de la vida en la Tierra. Sobre la superficie de Titán existen lagos y ríos de metano líquido y compuestos complejos de hidrocarburos. Es uno de los mejores lugares para albergar vida del Sistema Solar junto a Marte y el satélite Europa de Júpiter.

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