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Tal día como hoy de 1975, un desconocido Bill Gates de 19 años y su compañero Paul Allen, dos jovenzuelos visionarios amantes de los ordenadores, creaban Microsoft, la compañía que iba a cambiar el mundo durante las décadas siguientes… aunque por entonces fuera imposible imaginarlo.
Bill Gates se trasladó a Albuquerque y fundó Microsoft en 1975
Fue la rampa de lanzamiento del éxito de aquellos dos amigos, después de que Gates dejara la universidad y se trasladara a Albuquerque, donde se encontraba el MITS, y fundara Microsoft (por la combinación de las palabras «microordenador» y «software»).
Quién le iba a decir a aquel genio informático, que utilizaba por primera vez el nombre de «Microsoft» en una carta a su amigo Allen el 29 de noviembre de 1975, que ambos se convertirían en dos de las personas más ricas del planeta y su compañía –en la que Gates ocuparía poco después el cargo de presidente y Allen el de vicepresidente ejecutivo– en una de las más importantes del mundo, con casi 79.000 empleados en 102 países.
El segundo hombre más rico del mundo
IBM le encargó su nuevo sistema operativo a Bill Gates y Paul Allen en 1985
Con un éxito tan deslumbrante es fácil pensar que Gates sólo aguantara en Harvard dos años. El mundo iba demasiado deprisa como para desperdiciarlo en las aulas, en una época en la que la gran empresa IBM le encargó a él y a Allen un nuevo sistema operativo.
Gates y Allen compraron por 50.000 dólares el trabajo de un programador de Seattle, para después modificarlo y cambiarle el nombre: había nacido MS-DOS (Microsoft Disk Operating System). Por suerte para ellos, los directivos de las multinacionales renunciaron a este programa y los dos amigos pudieron conservar los derechos en exclusividad. Aquella fue su mina de oro.
Nace Windows
Casi podría decirse que Microsoft movía el mundo y Bill Gates no parecía tener suficiente. Continuó acaparando y dando buena cuenta de su músculo comercial, lo que llevó a la compañía a hacer frente a varias demandas por monopolio a finales de los 90, al vincular diversos programas, como Explorer o Windows Media, al sistema operativo.
Unas batallas legales, contra gigantes como la Unión Europea, así como contra pequeñas empresas, unido a la incertidumbre por el avance de Google y Yahoo y el cambio en el modelo de negocio, que no impidió a Microsoft ingresar, en la primera caída de ingresos de su historia, en el primer trimestre de 2009, un total de 13.650 millones de dólares.
En fin, el sueño americano existe… según Bill Gates y Paul Allen, que empezaron a soñar hace hoy 36 años.



