
Google no para de crecer, y con ello también sus detractores por sus prácticas monopolistas / AP
Domingo
, 14-02-10
El «experimento» de Google para convertirse también en proveedor de internet dentro de Estados Unidos no ha hecho más que aumentar los reparos que genera la expansión continua de la empresa más beneficiada por internet. A pesar de su lema de «no hacer el mal», se están multiplicando los reproches de que la empresa californiana va camino de convertirse en un nuevo Microsoft con un horizonte de largas, costosas y debilitadoras batallas anti-trust.
De acuerdo a las críticas resucitadas esta semana, Google no hace más que utilizar sus beneficios y fuerza corporativa para desbordar a sus rivales y hacerse con las mejoras ideas que no salen de su sede californiana en Mountain View. Además de empezar a acumular intereses en toda la cadena digital, desde el «software» hasta el «hardware» pasando por servicios. Sin olvidar, el debate abierto sobre el impacto en términos de privacidad que tiene todo el ingente volumen de información que Google extrae de sus usuarios.
Monopolio en desarrolloToda el vertiginoso crecimiento logrado por Google desde su fundación en 1998 está empezando a generar problemas en Estados Unidos pero especialmente en Europa Occidental, donde la empresa controla un 80 por ciento de todas las búsquedas en internet. Como declaraba recientemente la ministra alemana de Justicia, Sabine Leutheusser-Schnarrenberger, «en su conjunto, veo un gigantesco monopolio en desarrollo, en su mayor parte no apreciado pero similar a Microsoft».
A pesar de sus cordiales relaciones con la Administración Obama, Google ha empezado a invertir en publicidad convencional y en esfuerzos de «lobby» en Washington. El año pasado, la compañía destinó 4,03 millones de dólares para cuestiones de cabildeo. En comparación con el millón y medio gastado en 2007.
Esta ofensiva convierte a Google en una de las cinco empresas de su sector que más dinero dedican a congraciarse con el Gobierno de Estados Unidos. Con tendencia a colocarse a la altura de lo que gasta Microsoft, que desde su saga anti-trust ha aprendido a no descuidar este frente de influencia. Google también está aumentando sus esfuerzos de «lobby» en el viejo continente, con iniciativas en la mayoría de las capitales europeos y también en Bruselas para promover «una internet libre y abierta».
El «lobby» de Google está directamente relacionado con el interés que sus actividades generan entre las autoridades reguladoras. La empresa ha tenido que defender en Estados Unidos sus intereses en temas tan diversos como energía, comercio, publicidad, telecomunicaciones y cuestiones anti-trust. Su tentativa alianza con Yahoo fue abortada en el año 2008, y todavía pendiente de que se le apruebe la compra de Admob, plataforma de publicidad para móviles.


