Se retomen o no las negociaciones sobre el diálogo social en septiembre, los sindicatos tienen preparada otra dura batalla contra la patronal, a quien acusan de tener bloqueados 1.500 convenios colectivos que afectan a casi cuatro millones de trabajadores
Gerardo Díaz Ferrán: «En los convenios se tenían que bajar los salarios, al menos, el 1%»
«Los sindicatos no quieren hablar de reforma laboral, se tapan los ojos y los oídos», afirma el presidente de la patronal
«El problema de mis empresas, como las del resto del país, es la falta de financiación»
- ¿Gobierno y sindicatos no han jugado limpio al sacar a relucir los problemas laborales de alguna de sus empresas?

- No sé cuál ha sido su intención, pero lo único que consiguen diciendo que mis empresas tienen problemas es verificar que las empresas españolas tienen problemas, porque mis empresas son como el resto, están sufriendo las consecuencias de un menor consumo (la agencia de viaje Marsans) y de una caída de las ocupaciones (Air Comet). El principal problema que tengo es el mismo que sufren las pequeñas y medianas empresas españolas, que es la falta de financiación. Es lo que está agravando la situación de las empresas y de los trabajadores porque hay que recordar que las empresas son los empresarios y los trabajadores, ya que los sindicatos son otra cosa.
Lunes, 10-08-09
- A fecha de hoy, ¿sigue pensando que se pueden retomar las negociaciones del diálogo social en septiembre?
- Creo que se pueden retomar porque se deben retomar. Sindicatos y Gobierno tienen que sentarse otra vez a la mesa y ponernos a negociar todos los temas que son imprescindibles para que España, una vez que toque fondo, que todavía no lo ha tocado, pueda salir de la crisis lo más rápidamente posible. Además, el Gobierno sabe de sobra que los que creamos puestos de trabajo somos los empresarios y, por lo tanto, la CEOE, que los representa, sabe cuál es el marco adecuado que tiene que tener el país para que los empresarios puedan crear puestos de trabajo y para que España siga siendo atractiva a la inversión exterior. Si el Gobierno quiere acertar sabe que debe contar con los empresarios.
- Parece que el «malo» de esta película es la CEOE.
- Escuchando al Gobierno y a los sindicatos, así parece, pero la realidad es que nosotros no hemos roto el diálogo social, sino que el Gobierno decidió levantar la mesa de negociación porque dice que no le gustó el documento que presentamos, el cual, recogía muchas de las partes que tenía el documento del Gobierno del día 20 y, además, incluía los temas que hemos estado hablando en todas las reuniones y que se refieren a las reformas estructurales, que consideramos que son imprescindibles hacer, y entre ellas, la reforma del mercado laboral. Entendemos que si no hay reformas nos va a costar mucho salir de la crisis y vamos a seguir siendo el «farolillo de cola» de Europa. Por eso, nuestro empeño en no levantarnos de la mesa. Tenemos la firme intención de no levantarnos nunca de una mesa de negociación. Nos sorprendió que el Gobierno no quisiera que habláramos sobre nuestro documento porque lo que en él decíamos no lo pensamos sólo los empresarios españoles de CEOE y Cepyme, sino que lo están diciendo todas las instituciones nacionales e internacionales de prestigio, y es que es necesario hacer esas reformas.
- La patronal entiende que hay temas incluidos en el diálogo social, como el nuevo subsidio de los 420 euros y la financiación del ICO, que no tenían por qué discutirse en esa mesa.
- No tenemos inconveniente que en el documento final se incluyan temas que no tienen nada que ver con el diálogo social. Pero lo que no puede ser es que esos sean los únicos temas. Como el ICO, que sigue sin funcionar. No es un tema del diálogo social, es el Gobierno quien tiene la obligación de que funcione. Otro caso, el de la rebaja del 5% del impuesto de sociedades a las pymes, es un tema que prometió el presidente del Gobierno en el debate sobre el estado de la nación. Es una obligación del Gobierno. Pero no nos importa que esos temas estén en el documento siempre que el mismo contenga otras propuestas importantes.
- ¿Cree que fue casualidad que el Gobierno rompiera el diálogo social el mismo día que se hacían públicos los datos del paro?
- Sí; tuvimos la cena con el presidente del Gobierno el día anterior, encuentro que transcurrió con absoluta educación, aunque fue duro, ya que tanto el Gobierno como los sindicatos querían que CEOE y Cepyme aceptásemos su documento. Cada uno expusimos nuestras posiciones y nosotros hicimos el ofrecimiento de seguir dialogando y presentar un nuevo documento al día siguiente. En él señalábamos varios temas más complicados que podían ser discutidos en septiembre. Sin embargo, los sindicatos no quieren hablar de reforma laboral, se tapan los ojos y los oídos. No quieren escuchar lo que dicen todas las organizaciones internacionales. Y el Gobierno se se ha sumado a esa tesis de manera poco coherente.
- ¿Son los sindicatos quienes le han marcado al Gobierno las líneas a seguir?
- Creo que sí, porque de vez en cuando, en medio de la negociación amenazaron con hacer una huelga general. Este Gobierno no quiere tener un paro general, que dudo mucho fuera seguido por nadie o le seguiría poca gente, como los liberados que tienen en la Administración y en las empresas públicas y que nos cuestan tanto dinero a los españoles.
- ¿Cuál cree que está siendo el papel de los sindicatos en estos dos años de crisis?
- Se han marcado un único objetivo en las relaciones con el Gobierno, que es que todos los parados tengan subsidios el tiempo que sea necesario, y quiero recordar que cada vez que el Ejecutivo ha puesto más dinero sobre la mesa, como hace unas semanas, cuando destinó 17.000 millones de euros para subsidios de parados, siempre lo hemos apoyado. Desde CEOE y Cepyme hemos defendido que no se puede tener una familia sin trabajo y sin ingresos. Los sindicatos sólo se preocupan de eso. Pero no vale sólo subsidiar. Estoy segurísimo de que los parados no quieren estar desempleados y cobrar un subsidio, sino trabajar. Y nosotros, lo que hacemos es hacer propuestas para que los parados vuelvan a tener trabajo. Además, que los que están con contratos temporales, que tengan un trabajo más seguro y digno.
- Gobierno y sindicatos acusan a la CEOE de plantear el despido libre.
- En el documento que presentamos el 23 de julio, recogido por los medios de comunicación, se demuestra claramente que en ningún momento pedimos el despido libre. Tampoco hemos solicitado abaratar el despido, ni quitar derechos adquiridos de los trabajadores, ni que no se puedan defender jurídicamente. Son inventos que se han sacado de la manga el Ministerio de Trabajo y los sindicatos para tapar que son ellos los que han roto el diálogo. Son afirmaciones que no se ajustan a la realidad para distraer la atención.
- ¿Teme que los sindicatos reabran otra guerra el próximo otoño con los convenios colectivos?
- No sé lo que van a hacer. Lo que sí que quiero dejar bien claro es que la CEOE no tiene bloqueado ningún convenio colectivo. Quien los tiene bloqueados son ellos, porque están pidiendo revisiones salariales por encima del 2%, cuando tenemos un IPC del -1,4%. Desde hace años estamos manteniendo el poder adquisitivo de los trabajadores con revisiones salariales de los convenios y con claúsulas que vienen a compensar, siempre hacia arriba, los incrementos del IPC. Pero este año, los sindicatos se tienen que dar cuenta de que garantizar el poder adquisitivo de los salarios no es subirlos, sino bajarlos. En los convenios se tenía que estar bajando, como mínimo, el 1%. Sin embargo, ellos están pidiendo por encima del 2%. Las recomendaciones que hemos hecho desde la CEOE para la negociación colectiva en 2009 es de entre el 0 y el 1%. Si ellos negocian con esos porcentajes, los convenios se van a desatascar todos. Si lo que quieren es por encima del 2% y el 3% es imposible. Las empresas no pueden soportar unos incrementos de los salarios cuando están bajando los precios de los productos y de los servicios. No pueden engañar a los trabajadores. Tienen que explicarles que este año garantizar el poder adquisitivo tocaría bajar los salarios, no subirlos. En este sentido, la horquilla propuesta por CEOE no sólo mantiene el poder adquisitivo, sino que es generosa.
- La patronal insiste mucho en que hay que reducir drásticamente el absentismo laboral.
- Es una terrible lacra, no sólo en las empresas privadas, sino también en sectores públicos, como la sanidad y las administraciones públicas en general. El absentismo es una penalización a la creación de puestos de trabajo. Además, está dañando al sistema de pensiones. Es un tema al que hay que ponerse «manos a la obra» ya. Es uno de los temas de la reforma laboral. En la sanidad pública española hay un absentismo por encima del 20%. Se lo dije al ministro de Trabajo en la cena de Moncloa y no lo negó. Asimismo, el absentismo al que primero que perjudica es al trabajador más que al empresario. A los sindicatos les hemos tendido la mano para que junto con nosotros podamos controlar el absentismo. Pero no quieren. No me puedo explicar que los sindicatos, que en otros países de Europa se ponen de acuerdo con los empresarios para controlar el absentismo, en España no quieran. Repito, los sindicatos tienen que modernizarse.
- Con un Gobierno del PP y con la actual crisis económica, ¿los sindicatos habrían convocado ya una huelga general?
- No lo puedo contestar, habría que preguntárselo a ellos.
- El secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha sido muy duro con la CEOE y con usted personalmente.
- No me lo explico, porque a Cándido le conozco hace bastantes años, tengo una muy buena relación con él, hemos compartido mesa y mantel varias veces y le he explicado con detalle qué queremos hacer los empresarios con la reforma laboral. Sin embargo, con Fernández Toxo, secretario general de CC.OO., a quien conozco hace poco, me da la impresión de que en algunos temas podríamos alcanzar algún acuerdo. Quiero pensar que los dos, a partir de septiembre, se darán cuenta de que hay que retomar el diálogo sin perímetros ni líneas rojas. Nosotros no les ponemos a ellos ninguna línea roja para que pongan encima de la mesa todo lo que les parezca oportuno. También tenemos la posibilidad, si hace falta, de hablar con personas externas para que hagan un arbitraje de forma sensata. Es lo que nos ha faltado, ya que hemos tenido un árbitro un poco inclinado hacia una de las partes. Ha sido malo para el diálogo.
- Desde el Gobierno se cuestiona la representación de la patronal, sobre todo en el caso de las pymes.
- Copyme es miembro de CEOE, su presidente es vicepresidente de esta organización y, por lo tanto, está plenamente integrada en ella y en sus órganos directivos. Tanto es así, que algunas de nuestras organizaciones territoriales llevan en su nombre CEOE y Cepyme, como son los casos de Cantabria, Ciudad Real y Huesca, entre otras. Muchas de nuestras propuestas en el diálogo social van destinadas a las pymes porque son las que más necesitan las reformas estructurales y la financiación. Ese medio punto de rebaja de las cotizaciones que ofrece el Gobierno, para quien es más insuficiente es para las pymes
- ¿Qué le parecieron las recientes palabras de Su Majestad el Rey sobre ETA en Palma de Mallorca?
- Como siempre, Don Juan Carlos acierta en todas sus manifestaciones y me parecen unas palabras adecuadas y oportunas.

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