Golpe a la lotería de los videojuegos: Bélgica declara ilegales las «cajas de botín»

Se trata de un mecanismo en el que los videojugadores reciben objetos virtuales cuando participan en las diferentes actividades

MADRIDActualizado:

Una de las tendencias que se ha venido consolidando en los últimos años en el sector de los videojuegos se relaciona con las llamadas «cajas de botín» de algunos títulos. Conocidas por su denominación anglosajona, «loot boxes», se trata de un mecanismo en el que los videojugadores reciben objetos virtuales cuando participan en las diferentes actividades. Una práctica que el gobierno de Bélgica ha declarado ilegal.

Seis meses después de que la comisión del juego belga y el ministerio de Justicia del país abrieran una investigación, los reguladores belgas han desvelado penas de hasta cinco años de prisión y 800.000 euros en caso de añadir este tipo de actividades aleatorias a los videojuegos. Con esta medida, el gobierno ha equiparado las «cajas de recompensa» como juegos de azar al considerar que están sujetas a un componente aleatorio y a la posibilidad de adquirir con dinero real algunos artículos que puede derivar en adicción.

De tal forma que, después de analizar estas prácticas en algunos videojuegos exitosos, ha declarado ilegales -siguiendo así la estela de Holanda- las «cajas de botín» incorporadas en «Counter Strike: Global Offensive», « Fifa 18», « Star Wars: Battlefront II» y « Overwatch». Cuatro títulos que llegan a millones de personas en todo el mundo y que están sujetos al sistema de protección de la edad europeo (PEGI), aunque este sistema «no determina si existen apuestas sistemáticas y la posibilidad de ganar o perder dinero real».

«A menudo, se han detectado a niños que han entrado en contacto con dichos sistemas y no podemos permitirlo», argumenta en un comunicado Koen Geens, ministro de Justicia belga. «Los juegos pueden beneficiarse de la compra con dinero real sin saber qué ventaja va a darle a los jugadores. Dada la importancia de proteger a los menores y a usuarios vulnerables estas prácticas son molestas», manifiesta.

«Un jugador puede pensar que la gestión de la compra de una "caja de botín" supone una ventaja, pero no es siempre el caso», añade el ministro belga, quien considera que la combinación entre ficción y realidad puede derivar en la «búsqueda de objetos más caros» durante sus partidas de juego. Pese a las medidas adoptadas por el gobierno del país, el ministro de Justicia ha anunciado que antes de aplicar la normativa se iniciará un proceso de diálogo con las empresas desarrolladoras. «Hay que asegurarse de que los niños y los adultos no se enfrentan a los juegos de azar cuando están buscando la diversión en un videojuego», sostiene.

«Hay que asegurarse de que los niños y los adultos no se enfrentan a los juegos de azar cuando están buscando la diversión en un videojuego»

En opinión de Peter Naessens, director de la Comisión de juego, las «cajas de botín» no son una «parte inocente dentro de los videojuegos», ya que los jugadores son «seducidos y engañados» pero no se aplican las mismas medidas de protección que en los juegos de azar. Una decisión que puede afectar, entre otras cosas, a los sobres de jugadores de la serie de fútbol Fifa.

Las cajas de premios no es algo actual. Exitosos títulos como «League of Legends» o «Dota 2» ya contemplan estas opciones que, en efecto, recaen en el propio jugador si hacerlo o no. Desde Electronic Software Rating Board (ESRB), sistema norteamericano de clasificación del contenido de videojuegos, productos y películas, y Pan European Game Information (PEGI), mecanismos de autorregulación europeo, se desmarcan de la polémica al considerar que las «loot boxes» no son apuestas.

El consumo de videojuegos es, en la actualidad, la opción de ocio más extendida en países como España, superando según informes recientes, a otras industrias de mayor tradición como el cine y la música. El proceso de creación de las obras digitales, a su vez, ha venido encareciéndose con el tiempo. Las empresas implicadas invierten ingentes cantidades de dinero en su desarrollo. Títulos como «Destiny», videojuego multijugador de acción, destinó en 2014 unos 800 millones de euros en hacerlo real. Razón de más para que la industria aspire a lograr un retorno económico lo suficientemente alto como para poder continuar operando.