Twitter, principal servicio de micromensajes
Twitter, principal servicio de micromensajes - ARCHIVO

La decisión más difícil de Twitter: renovarse o morir

La compañía norteamericana presenta resultados económicos en medio de una profunda transformación que busca ampliar sus miras y llegar a un público masivo sin perder, no obstante, sus principios

MADRIDActualizado:

Es una firma potente cuyo producto, una red para mandar 140 caracteres, ha inaugurado ella solita una nueva forma de acceder a la información y de interrelacionarse. No por ello se ha logrado dar con la fórmula idónea para mantener su crecimiento. Twitter se asoma al principio.

Como un grupo musical de corte independiente cuya fama ya le precede, la red social debe enfrentarse a una crucial decisión: mantenerse como servicio para unos pocos o dar el salto definitivo para lograr convencer a más personas que allí se está bien para pasar el rato. Que no es para unos cuantos frikis.

En medio de un profundo cambio, que se ha llevado por delante a cuatro altos ejecutivos y ha provocado cierto malestar en la comunidad de usuarios más veteranos por culpa de sus cambios, Twitter presenta este miércoles su balance económico más difuso y con las miradas puestas en todos sus detalles, máxime teniendo en cuenta que en los últimos doce meses ha perdido más de dos tercios su valor en bolsa.

Ahora mismo, según los últimos datos conocidos, la plataforma cuenta con 320 millones de seguidores, que no son pocos, pero sí empiezan a estar lejos de otros servicios de internet como Instagram (400 millones) y ni que decir tiene que con la red social por excelencia, Facebook, que amasa unos 1.590 millones de usuarios. En el anterior balance de resultados Twitter mostró un crecimiento del 11% en usuarios activos mensuales, pero estos datos supusieron el crecimiento más lento desde que la compañía entró a cotizar en bolsa en 2013.

La estrategia de su nuevo consejero delegado, Jack Dorsey, casualmente uno de sus fundadores, pasa por acercarse a otro tipo de público. ¿Qué hará para reiniciar el crecimiento de sus usuarios? En los últimos meses se ha rumoreado la fractura de su regla de oro, los 140 caracteres, pero esa postura se ha contrarrestado por una comunidad de usuarios que adoran la plataforma tal y como se concibió en un principio.

Los cambios no entonan, casi nunca, una melodía al unísono. Los cánticos feroces de los usuarios ha paralizado varias veces algunas decisiones de las empresas tecnológicas. Puestos a elegir, Twitter ha propuesto otras alternativas para lograr una mayor captación pero que, a su vez, sean indoloras, como convertir la página de inicio en un escaparate para observar la conversación que se fragua en la plataforma y, ahí está la gracia, sin la necesidad de registrarse. ¿Llevará a atraer a un público digamos «mainstream»?

Tampoco Moments ha dado los frutos esperados, y la última polémica ha sido un supuesto cambio de algoritmo que permitiría, en caso de ponerse en práctica, organizar los «tuits» en función de su importancia, un giro que muchos usuarios han vuelto a sacar a relucir la idea de «Twitter se quiere parecer a Facebook».

¿Se activarán de nuevo las alarmas? ¿Volverá a rumorearse una posible venta, por ejemplo, a Google? La red del pajarito se ha hecho mayor y no funciona ya a golpe de «startup», en donde todo se le perdona, cae en gracia y se han depositado grandes esperanzas. Lleva tiempo como una «grande» y, como tal, se enfrenta al mismo látigo que los demás.