llollo: una «app» que promete acabar con el estrés de aparcar

Una «startup» madrileña lanza una aplicación que permite al usuario solicitar el servicio de aparcacoches de manera sencilla

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«Hay ciertos días que coger el coche está imposible por el tráfico». Son palabras de Alejandro Vigaray, Director de Operaciones de llollo, una aplicación singular, puesto que el servicio que ofrecen promete comodidad y rapidez. La mecánica es sencilla: el usuario realiza una petición sobre una zona a la que desea aparcar y se activa una persona, llamada «valet» -aparcacoches en la denominación anglosajona- que se aproxima al lugar en el que el conductor tiene previsto desplazarse y, en cuestión de minutos, lo estacionará en un parking privado, vigilado permanentemente. Y en pantalla aparecerá su nombre y fotografía, ofreciendo una cierta seguridad.

Disponible para los sistemas operativos iOS y Android, esta aplicación ofrece detalles del tiempo estipulado en aproximarse la persona que recogerá el vehículo para su posterior traslado. Así, el usuario cuando lo desee tan solo debe acceder a su teléfono móvil inteligente con unos minutos de antelación para que el coche se devuelva en el lugar exacto. El usuario debe seleccionar en la «app», antes de dirigirse a su destino, dónde quiere que le recojan el vehículo dentro de la zona en la que se presta el servicio (puede consultarse la cobertura y horarios en la aplicación).

Este servicio está disponible, actualmente, en el madrileño distrito de Salamanca, en las inmediaciones de la estación de Atocha y, próximamente, llegará a Barajas, enclave en donde se levanta el aeropuerto, otro de los lugares en los que aparcar supone un quebradero de cabeza. Precisamente, esta es la motivación que ha supuesto el nacimiento de esta aplicación.

Dado el excesivo tiempo destinado a estacionar el vehículo en horas punta y en determinadas calles, los responsables de esta iniciativa decidieron poner en marcha un servicio que ayudara a evitar el estrés. «Por temas de ocio y laborales», las personas a las que se le ocurrió crear este aparcacoches virtual, sufrieron en sus carnes esta situación, que se repite habitualmente, sobre todo en grandes ciudades como Madrid. «Un día con mi socio vimos que no había manera de aparcar. Pensamos que en lugar de buscar aparcamiento fuese el aparcamiento el que nos buscara a nosotros. Nació por la problemática a la hora de aparcar», subraya.

La idea desarrollada por llollo hace frente a los inconvenientes que para muchos ciudadanos supone estacionar día a día en la capital. De hecho, los madrileños pierden una media de más de 20 minutos tratando de aparcar su coche, según un estudio realizado por IBM. «Intentar aparcar en Madrid suele resultar penoso, frustrante y caro. Nuestro objetivo es transformar, a través de la tecnología, la forma en la que la gente hace las cosas: con sólo tocar la pantalla de su móvil, podrán olvidarse de tener que aparcar e incluso solicitar que el coche les sea devuelto lavado o con el depósito de combustible lleno», explica.

El servicio, por supuesto, no es gratuito. La primera hora cuesta unos 5.50 euros, luego se añaden tramos de media hora. En caso de sobrepasar las tres horas, la compañía cobra una tarifa plana de 15.00 euros que permite extenderse durante todo el día. El coste se cargará directamente en la tarjeta que haya introducido el usuario a través de la «app». La compañía, para evitar las posibles reticencias, cuenta con un seguro a todo riesgo (con una cobertura de hasta 1 millón de euros) desde la recogida del vehículo hasta su devolución para hacer frente a cualquier posible incidencia y dispone de un teléfono de atención al cliente durante las horas en las que está vigente el servicio.