Una pareja de buitres negros
Una pareja de buitres negros - ANDONI CANDELA
Conservación

Los buitres ibéricos, en riesgo por la falta de comederos y los fármacos de uso veterinario

Seo/BirdLife denuncia que en las pocas comunidades autónomas que han regulado los depósitos o muladares, la ley es inoperativa por las complicaciones que supone a los ganaderos

MADRIDActualizado:

En 2011, el Ministerio de Medio Ambiente aprobó el Real Decreto 1632/2011 para regular la alimentación de las aves necrófagas de interés comunitario. Según esta norma, cada comunidad autónoma debía aprobar su propia legislación para delimitar las zonas de protección para la alimentación de las necrófagas y regular la alimentación de las mismas en las zonas de depósito o en muladares. Este Real Decreto se basaba en dos premisas. La primera es la certeza científica de que las aves necrófagas no son transmisoras de ninguna enfermedad, incluso cuando se alimentan con materiales de riesgo; la segunda es la necesidad de garantizar la conservación de estas especies protegidas, en cumplimiento de las Directivas europeas de Aves y Hábitats.

Hasta la fecha, lamentablemente Madrid, Asturias, Galicia, Euskadi, Murcia y Baleares no cuentan con una regulación aprobada a nivel autonómico. Mientras que en algunas de las comunidades autónomas que sí lo hacen, la norma es completamente inoperativa, al obligar a los ganaderos de explotaciones extensivas a cumplir una serie de condicionantes extremadamente complicados y seguir contratando un seguro para la recogida, transporte e incineración de las reses muertas.

Comida de vertederos

A consecuencia de esto, advierte SEO/BirdLife, los buitres ibéricos se ven obligados a consumir alimentos de peor calidad, rebuscando en vertederos o comiendo con mucha frecuencia restos de animales procedentes de explotaciones intensivas donde las reses son tratadas con grandes cantidades de fármacos para uso veterinario.

La situación a nivel mundial de este grupo de aves ya es de por si delicada y en 2015 la nueva Lista Roja de Aves de la UICN, ha declarado algunas de estas especies «en peligro de extinción» o «vulnerables», debido a su alarmante estado de conservación. Las causas de mortalidad más importantes para este grupo de especies en España son envenenamientos o intoxicaciones, colisiones y electrocuciones con tendidos eléctricos, disparos y desnutrición, especialmente grave en los juveniles y causada por la reducción de sus fuentes de alimento.

En España hay cuatro especies de aves estrictamente necrófagas: el buitre negro, el buitre leonado , el alimoche común y el quebrantahuesos. La península Ibérica tiene un papel fundamental en la conservación de las aves carroñeras; concretamente, aquí se reproduce el 98% de la población europea de buitre negro, el 94% de buitre leonado, el 82% de alimoche y el 66% de la población europea de quebrantahuesos. De hecho uno de los grandes atractivos para el turismo de naturaleza en España son estas aves ya que en el resto de Europa están extinguidas en muchos países.