Los mejillones cebra, otra especie invasora, también causan problemas en las infraestructuras
Los mejillones cebra, otra especie invasora, también causan problemas en las infraestructuras - ABC

La almeja asiática seca el campo de Extremadura

Este invasor desplaza a las especies autóctonas y tiene la capacidad de afectar el funcionamiento de tuberías y canales de riego

MÉRIDAActualizado:

La almeja asiática, una especie invasora de la que se tiene constancia de su presencia en la cuenca del Guadiana desde 2005, empieza a ser un problema importante para los regantes extremeños, pues su proliferación afecta a las infraestructuras hidráulicas, especialmente las de riego.

Aunque su extensión sigue siendo muy limitada y no es tan visible como el camalote, este molusco bivalvo se asienta en tuberías y otras conducciones y sistemas hidráulicos, lo que ya está obligando a los regantes a dedicar recursos a su lucha.

De tamaño medio y originaria de Asia, la «Corbicula fluminea» tiene una capacidad de reproducción de 70.000 individuos/año y presenta unas densidades de hasta 20.000 por metro cuadrado. De hecho, sus larvas pueden atravesar los filtros de los sistemas de riego y asentarse en las infraestructuras hidráulicas

Con el objeto de atender esta situación, la Confederación Hidrográfica del Guadiana ha organizado hoy unas jornada técnicas para analizar la problemática de la almeja asiática y otras especies invasoras sobre infraestructura de riego, en la que participan comunidades de regantes.

En declaraciones a los periodistas, su presidente, José Díaz Mora, ha apuntado que la presencia de «focos locales» de «Corbicula fluminea» en las Vegas Bajas. Según un estudio de la CHG, se han hallado focos en las desembocaduras de los ríos Lácara y Lacarón.

Este molusco bivalvo, que habita en aguas claras y bien oxigenadas, donde se alimenta del plancton y detritos que filtra continuamente, compite por el espacio y los recursos con las especies de moluscos bivalvos nativos («Anodonta anatina», «Unio pictorum»).

Además de obstruir la entrada a tuberías y otras conducciones y sistemas hidráulicos, altera la dinámica trófica de los sistemas acuáticos mejor conservados en los que se localiza.

Según Díaz Mora, la prevención, el control y tratar de erradicarla son las mejores herramientas, si bien ha apuntado la necesidad de seguir buscando e investigando nuevos sistemas de combatirla

Actualmente, algunos de los métodos de control pasan por la eliminación manual, que «se presenta como la solución que menor impacto provoca sobre el medio», la regulación térmica -aumentar la temperatura hasta los 37 ºC- y el control químico con cloro y bromo, pero «no es aconsejable en el medio natural».

Por lo que respecta al camalote, el presidente de la CHG ha remarcado el compromiso de esta entidad con su lucha y eliminación, «pues todos los días se trabaja». Su erradicación, según ha agregado, exige un actuación «continua y permanente».