daniel g. lópez

Aumentan los españoles que marcan la casilla de la Iglesia en la declaración de la renta

Fueron 65.983 personas más que en el ejercicio anterior. La asignación para la Iglesia es de 249.456.822 euros

madrid Actualizado:

La crisis económica se ha convertido en el mejor aliado de la Iglesia, que por tercer año consecutivo ha visto aumentar el número de declaraciones a su favor. La labor de instituciones como Cáritas Española en favor de los más afectados por la recesión ha jaleado la voluntad de los contribuyentes que han optado por marcar la casilla de la Iglesia en la pasada delcaración de la Renta. En total, la primavera pasada las declaraciones en favor de la Iglesia aumentaron en 65.983, casi medio punto más que en el ejercio anterior. En concreto el número de asignaciones se elevó a 7.260.138. Si tenemos en cuenta que un buen número de ellas son conjuntas, la Conferencia Episcopal estima que en la pasada primavera nueve millones de españoles asignaron a favor de la Iglesia.

A pesar de estos datos «muy positivos», los fondos que ingresará la Iglesia a través de la Asignación Tributaria serán un poco menos que en el ejercicio fiscal anterior, ya que «el volumen general de la renta de los españoles ha disminuido debido a la crisis económica», explicó el vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal, Fernando Giménez Barriocanal. En concreto, la Iglesia percibirá este año 249,5 millones de euros, 3,2 millones de euros menos que en el año anterior.

La Iglesia «no puede quedarse dormida»

Desde el acuerdo de financiación alcanzado con el Gobierno socialista en diciembre de 2006, la Iglesia católica, que ha pasado a depender exclusivamente de la asignación voluntaria de los contribuyentes, ha aumentado en casi 800.000 las declaraciones a su favor, concentrando el 34,75% del total de declaraciones que presentan los españoles. Todo esto en un año fiscal en el que «por primera vez ha disminuido el número de declaraciones, entre unas 500.000 o 600.000», explicó Fernando Giménez Barriocanal, quien añadió que «muchas personas que antes asignaban en favor de la Iglesia el año pasado no han podido hacerlo porque no han presentado declaración». Según sus estimaciones, cerca de 6,5 millones de personas se encontraron en esta situación la primavera pasada.

Pese a los buenos resultados, Giménez Barriocanal aseguró que la Iglesia «no puede quedarse dormida», sobre todo porque en el horizonte más cercano está la vecina Italia, cuya Iglesia con un sistema de financiación similar ha logrado concentrar el 38% de las declaraciones. La gran diferencia es que en el país vecino, las ciudadanos que no están obligados a declarar gozan de la oportunidad de marcar la casilla de la Iglesia.

Con todo, el gerente de la Conferencia Episcopal no ocultaba este mediodía su satisfacción por los buenos resultados obtenidos. «Cuando la sociedad conoce la labor de la Iglesia en las cárceles, en la educación, en la atención de los enfermos o los afectos por la crisis muchas personas que no profesan la religión católica consideran la opción de marcar la casilla», apuntó.

Para la Conferencia Episcopal, los buenos datos además confirman la percepción positiva que la sociedad tiene de la Iglesia. «Lo que es cierto es que esta es una muestra con datos reales, contrastados y constrastables. Una medición social muy fiable», apuntó el secretario general y portavoz de los obispos, monseñor Juan Antonio Martínez Camino.