Más de 110 especies del Mediterráneo se sobreexplotan
Más de 110 especies del Mediterráneo se sobreexplotan - ABC

Más de 110 especies del Mediterráneo se sobreexplotan

Coyuntura que pone en grave peligro el stock de peces en este mar, advierten los científicos

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Más de 110 especies se encuentran en peligro en el mar Mediterráneo, el mar «más sobreexplotado», según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura ( FAO).

Así lo explicó la semana pasada la responsable del Programa Marino Mediterráneo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza ( UICN), María del Mar Otero, en una jornada organizada por Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea y la ONG Oceana para abordar la necesidad de medidas políticas que regulen y controlen la sobrepesca.

En concreto, un 16% de las 700 especies evaluadas por la UICN se encuentran en peligro en el Mediterráneo, ha señalado Otero.

El objetivo del debate fueel problema de la sobreexplotación del 87% de las poblaciones de peces de este mar. Durante la jornada participaron representantes de instituciones como el Instituto Español de Oceanografía (IEO), el departamento de Recursos Pesqueros del Gobierno y la Ordenación Pesquera en el Mediterráneo de la Comisión Europea.

Tiburones, rayas, tortugas marinas, delfines o diferentes tipos de corales son algunas de las especies amenazadas en el Mediterráneo que sufren las consecuencias de la sobrepesca, causada, en gran medida, por las técnicas de pesca de arrastre.

Sin embargo, son las especies más comercializadas como la merluza, el salmonete de fango, el besugo o las gambas las que están «más sobreexplotadas», y ponen «en grave peligro» el stock de peces en el Mediterráneo, explicó el subdirector general de Investigación del IEO, Pablo Abaunza.

Las cifras han mejorado en los últimos años, aunque, desde el punto de vista científico, «consideramos que el problema de la sobreexplotación pesquera no se ha resuelto», manifestó Abaunza. «Hay que adecuar las normas vigentes y aplicar medidas de gestión específicas para determinados momentos, áreas y especies», ha destacado el representante del IEO.

Las presiones que más soportan estos animales pasan por la pesca de arrastre, «que tiene un impacto frontal contra cualquier especie», junto a la pesca fantasma (capturas producidas por aparejos o artes de pesca perdidos o inatendidos que siguen funcionando), así como las capturas accidentales.

El programa europeo MedFish4Ever forma parte de las medidas que se llevan a cabo para solucionar este problema y consiste en un plan de acción de diez años firmado en 2017 por todos los países ribereños para recuperar las poblaciones de peces, además de las regulaciones por parte de los gobiernos.

Sin embargo, la directora de estrategia política de Oceana, María José Cornax, destacó como medidas urgentes «seguir las recomendaciones científicas y reducir el esfuerzo pesquero o establecer límites de captura que permitan acabar con la sobrepesca en los próximos años». Además de «restringir la pesca de arrastre y retirarla en zonas de menos de 100 metros de profundidad».

También ha solicitado el apoyo a la pesca de bajo impacto y artesanal, que asegure una gestión «adecuada de ésta para que sea rentable y sostenible a medio y largo plazo».