cultura

La Gioconda y su relación con el comendador de Corral de Almaguer

El investigador e historiador Rufino Rojo ha hecho pública una investigación en el que se afirma que la enigmática mujer del cuadro de Leonardo da Vinci era hija del comendador de esta villa toledana

Actualizado:

El investigador e historiador de la villa Rufino Rojo descubre en una investigación una supuesta relación entre Corral de Almaguer y la Gioconda de Leonardo da Vinci. Sería nada menos que la hija de Íñigo López Dávalos, comendador de esta población toledana, según ha publicado recientemente en el blog somosdecorral.com

Rufino Rojo afirma que la mujer que retrató Leonardo Da Vinci era Constanza Dávalos y Aquino, duquesa de Francavilla. Su memoria hubiera quedado relegada para siempre a la isla de Ischia, de no ser por el revuelo levantado a comienzos de siglo por el escritor italiano Adolfo Ventura y el filósofo Beenedetto Croce, al identificar a esta mujer con la enigmática Monna Lisa de Leonardo da Vinci, basando sus teorías en el llamado «Códice de Rima» escrito por el poeta Enea Irpino en tiempos de Leonardo.

Dice que el historiador que «aunque en la actualidad parece tener más aceptación la hipótesis de que la retratada es Lisa Gherardini, mujer de Francesco de Giocondo, no deja de ser una más de las muchas suposiciones que, con mayor o menor acierto, se han vertido a lo largo de los siglos sobre la identidad de la mujer de la enigmática sonrisa; por lo que, mientras no se demuestre lo contrario, nosotros preferimos quedarnos con la versión interesada -pero recogida también por el museo del Prado- en la que no se descarta que la dama retratada por Leonardo da Vinci pueda corresponderse con Constanza Dávalos y Aquino, duquesa de Francavilla, princesa de Ischia e hija del comendador de Corral de Almaguer».

Rojo explica tamién que «Íñigo López Dávalos se había desposado en Italia (1440) con Antonella de Aquino, condesa de Montedorisio e hija de los marqueses de Pescara, con la que tuvo siete hijos que heredarían el título de los abuelos e iniciarían el nuevo linaje italiano de los Marqueses del Vasto concedido por el rey Carlos I». Uno de estos hijos fue Constanza Dávalos y Aquino, duquesa de Francavilla y mujer de gran belleza y valentía, a la que los poetas dedicaron numerosos sonetos en Italia. Viuda desde su tierna juventud por la muerte de su marido Federico del Balzo y Aragón, la conocida como triste Constanza acogió durante décadas en los salones de su castillo de la isla de Ischia (frente al Vesubio) a lo más granado del renacimiento italiano, actuando además con gran valor en la defensa de la mencionada isla contra los franceses (1501) lo que le valió el título de Princesa de Ischia por parte del emperador».