La conselleira de Medio Rural e Mar, Rosa Quintana
La conselleira de Medio Rural e Mar, Rosa Quintana - EFE

La superficie quemada este verano en Galicia es la menor en 25 años

Rosa Quintana señaló que «dejamos de ser portada por los incendios y tenemos el objetivo de consolidar los resultados en la próxima campaña»

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Los datos sobre la última campaña de incendios arrojan el saldo más positivo de los últimos 25 años. La superficie calcinada se redujo en «un 98% respecto a la media de este periodo y la cifra de incendios es también la más baja, descendiendo un 85%». En concreto, y según la información aportada por la conselleira, Rosa Quintana este martes en el Parlamento, entre el 1 de julio y el 30 de septiembre se registraron 624 fuegos que afectaron a un total 431,7 hectáreas, de las cuales 113,3 fueron arboladas, representando un 26,6% de las que ardieron en total.

Los resultados por provincias fueron desiguales. Orense fue el territorio más afectado con 1.108 hectáreas, le sigue Lugo con 454 hectáreas, La Coruña con 325 hectáreas y Pontevedra con 114 hectáreas.

El balance realizado por el departamento de la Xunta no pudo ser otro que «muy positivo», «porque se cumplieron de manera amplia todos los objetivos contemplados en el Pladiga (Plan de Incendios de Galicia)», apuntó la conselleira. El resultado se convierte ahora en un reto «para ahondar en las causas de los incendios y para apoyar el trabajo realizado por nuestro personal». Y es que según insistió la titular de Medio Rural «los medios dispuestos actuaron rápida y eficazmente». En este sentido «el mando único» establecido funcionó de manera «eficaz» y coordinó a «unos 7.000 efectivos, 32 medios aéreos, y 358 motobombas». También se puso en valor la colaboración con la Fegamp y los convenios suscritos con los ayuntamientos, que permitieron establecer sinergias en la prevención y en la extinción de los incendios forestales.

La responsable de Medio Rural dio a conocer a los diputados el sistema implantado por la Xunta de identificación de las parroquias «con alta actividad incendiaria » , que permitió nombrar a 79 en el conjunto de Galicia, y la utilización de las brigadas para investigar cuáles fueron las causas de los incendios. Paralelamente «se realizó una apuesta por la concienciación en la escuela y la participación de los más jóvenes», apuntó.

El verano gallego

Según advirtió la conselleira «estos datos no suponen que bajemos la guardia, seguimos trabajando para hacer del aprovechamiento del monte una constante» y anunció que se tendrán en cuenta las recomendaciones del Consello Forestal de Galicia.

La polémica entre los grupos parlamentarias y el Gobierno fue propiciada por el tiempo. Como suele ocurrir los grupos de la oposición coincidieron en argumentos y atribuyeron al buen tiempo «del verano pasado» los buenos resultados. En concreto la portavoz del BNG, Tareixa Paz, señaló que «el dispositivo funcionó bien pero la mejor parte es la que depende de Meteogalicia». En la misma línea el diputado del PSdeG, Pablo García, estableció el diagnóstico señalando que «si no ardió este año, está para arder el año que viene» y el diputado de AGE, Antón Sánchez, además de referirse irónicamente al tiempo, aprovechó su intervención para criticar la política forestal de la Xunta y se remitió a un plan de 1987 aprobado por el Parlamento en el que se instaba «a fijar población, potenciar las especies autóctonas y coordinar la política agraria». El diputado Antón Sánchez lamentó que todos los años se dediquen 108 millones de euros a la extinción de incendios y que «el presupuesto no pare de aumentar año tras año».

El Grupo Popular, a través del diputado, José Manuel Balseiro, afirmó que llegaba «preparado» y recordó que «la comparación de la Xunta se remonta a los últimos 25 años». Rechazó la excusa del mal tiempo del verano pasado porque fue «el normal».

La polémica estalló cuando la diputada del Bloque, Teresa Paz, aludió a que «el bipartito no apagaba los incendios, pero ustedes echaban gasolina». La portavoz adjunta del PP, Marta Rodríguez Arias pidió una rectificación y los socialistas defendieron la existencia de una carta dirigida a alcaldes del PP en las que se les instaba a no firmar convenios con la Xunta. Finalmente no hubo rectificaciones y, entre mutuos reproches, la conselleira sentenció que «no es un tiempo de triunfalismos», pero reafirmó que el Ejecutivo ha logrado «los mejores resultados».