Sober, cuna de centenarios

En este municipio lucense, ubicado en pleno corazón de la Ribeira Sacra, conviven nueve ancianos que superan los cien años, y otros tres están a punto de cumplir el siglo de vida

Actualizado:

Al sur de la provincia de Lugo, en pleno corazón de la Ribeira Sacra, se ubica el ayuntamiento de Sober. Con casi 2.500 habitantes censados, esta tranquila localidad es conocida por su privilegiada longevidad. Y es que, hoy por hoy, entre sus vecinos conviven nueve ancianos que lograron alcanzar la cima de los cien años. Por si fuera poco, otros tres soberinos están a punto de cumplir el siglo de vida.

En el otro extremo de la balanza, dan sus primeros pasos por las calles de Sober cuarenta criaturas. A diferencia de otros años, en los que la natalidad estaba por los suelos y apenas nacían uno o dos niños por año, desde 2010 este municipio sufrió un impulso en cuando a embarazos se refiere. Desde entonces, han nacido cuarenta niños. Nueve en 2010; once al año siguiente; diez este pasado 2012 y otros tantos en lo que va de 2013. Un dato que sorprende a todos, en un concello en el que sus habitantes elevan la media de edad por encima de los cincuenta años.

Según reconoce a ABC el alcalde de Sober, Luis Fernández Guitián, la guardería de la localidad «tiene lista de espera»; sin embargo, «en el bar te encontrarás con ancianos mayores de 90 años».

Carmen Gómez

Nacida en Sober, en 1914

Tortilla con croquetas. Es el menú que degusta Carmen. El secreto de vida de esta centenaria puede esconderse en la alimentación. Todavía con el tenedor en la mano, su hija Puri reconoce que «es muy comedora y siempre fue de buen paladar». Y es que su salud es de hierro. El único achaque que padece Carmen es la falta de memoria, acusada desde hace cuatro años, cuando cayó por las escaleras y recibió un fuerte golpe en la cabeza. Por lo demás, la salud de esta anciana es envidiable. Tal vez por ello, luzca, tan presumida como siempre, los pendientes que estrena.

Teresa Rodríguez

Nació en Doade hace 103 años

Sus compañeros de residencia todavía recuerdan la fiesta de cumpleaños que celebraron el pasado 26 de julio por los 103 de años de Teresa, la mayor del centro. La centenaria vive en la Residencia de Sober, de la Fundación San Rosendo, desde hace tres años. Un geriátrico familiar en el que conviven 54 ancianos, casi todos vecinos de la zona, con una media de edad de 90 años. «Si supiera eso, le decía a mi hijo que viniese», comenta Teresa sorprendida por el objetivo de la cámara. Por motivos de trabajo, su hijo, que vive en Porriño (Pontevedra), no pudo acompañarla en este día.

Sin embargo, a su lado, está Antonio, su inseparable compañero. Se preocupa de que Teresa sonría, para que «salga guapa».

Epifanio Feijóo

Cumplirá 103 años en enero

La longevidad de Epifanio le viene de herencia. Su abuela falleció con 92 años y su abuelo con 97, al igual que su madre. Además, en Buenos Aires tenía un primo que vivió hasta los 99. Epifanio ha superado todos los récords familiares. Sus vecinas, Silvia y María Jesús, y su cuidadora Sara, coinciden en destacar el buen humor del anciano, que siempre responde con retranca.

—¿Cómo está hoy, Epifanio?

—Sentado.

Toda su vida trabajó en el campo. Caminaba a diario más de tres horas de ida y otras tantas de vuelta para ganarse el pan y poder mantener a su mujer y a sus tres hijos. «Siempre miró por los suyos», reconoce María Jesús. «Es un sol de hombre», añade Silvia.

Prueba de ello es que Epifanio abandonó su Sober natal para buscar una oportunidad en Barcelona. Tenía pensando asentarse allí y llevarse a su familia con él, pero «no llegó ni al año». Epifanio no supo adaptarse al ritmo de vida la ciudad Condal. Ahora, su hija vive allí, y el anciano celebró sus cien años con ella. Pero pronto le pidió regresar a Sober, sino «moriría». Con más vida que nunca, Epifanio camina por su propio pie y recoge manzanas a diario en su huerta de Gundivós.

Al igual que Carmen, Teresa y Epifanio, en este municipio lucense próximo a los Cañones del Sil alargan sus días seis centenarios más. Una lista a la que se podrían sumar otros tres nombres en los meses venideros.

¿Cuál es el secreto de la longevidad de Sober? El munícipe popular no duda en apuntar la tranquilidad de la localidad como el principal motivo. Entre risas, añade que el vino que se produce en la parroquia de Amandi «puede ser la pócima mágica».