El chófer reconoció esta mañana ante testigos y agentes que se quedó dormido
Los bomberos intentan levantar el autobús - m.martin
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El chófer reconoció esta mañana ante testigos y agentes que se quedó dormido

El chófer del vehículo siniestrado, que ha dejado nueve muertos y 22 heridos, ha sido detenido por homicidio y lesiones imprudentes

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El conductor del autobús siniestrado en la localidad abulense de Tornadizos de Ávila, R.G.S., de 54 años, reconoció esta mañana ante varios testigos y ante agentes de la Guardia Civil que se había quedado dormido al volante durante unos instantes, según fuentes de la investigación consultadas por Ical. El chófer fue detenido y prestó declaración esta tarde ante agentes de la Guardia Civil, para posteriormente pasar a disposición judicial. [Imágenes del accidente]

Aún así, las mismas fuentes explicaron que «no está confirmado» que este episodio de somnolencia fuese la causa del accidente en el que han muerto nueve personas y tres han resultado heridos muy graves. Asimismo, explicaron que el conductor fue sometido a las pruebas de alcoholemia, en las que dio negativo. Además, se ha analizado la velocidad y el tacógrafo para comprobar si se había rebasado el límite establecido y las horas de conducción, con resultado negativo. Junto a esto, se comprobó la documentación del vehículos y si había pasado la ITV, comprobándose que estaba en regla.

Hay más de 110 personas atendiendo a las familias de los afectadosEl ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ni confirmó ni desmintió que el conductor del autobús siniestrado en Tornadizos reconociera en su declaración ante la Benemérita que se quedó dormido «por razones obvias», ya que es preciso respetar el curso de la investigación. No obstante, Fernández Díaz insistió en que el tramo en el que se produjo el accidente está «muy bien señalizado» y volvió a instar a la prudencia sobre todo en las carreteras secundarias y en este periodo vacacional.

Por último, el ministro destacó la entereza de las familias de las víctimas, a las que visitó esta tarde en el pabellón Carlos Sastre, donde están trabajando entre 110 y 120 personas, muchas de ellas voluntarias, atendiéndoles.

Hugo Gil Peral, el otro conductor del autobús siniestrado y que estaba actualmente de vacaciones ha dicho que no habían sufrido ni un solo percance hasta la fecha, nunca había pasado nada «ni siquiera con nieve». El conductor del autobús siniestrado había trabajado anteriormente con camiones y llevaba con autocares algo más de dos años y medio, ha relatado su compañero.

El subsecretario de Estado de Interior, Luis Aguilera, ha destacado que el hecho de que el conductor haya resultado ileso «va a ser de gran ayuda para conocer las causas del accidente». Aguilera ha reconocido que aunque no ha resultado herido, el conductor está «en estado de shock» y está siendo tratado por los psicólogos.

«Tareas arduas de identificación»

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz se refirió a este asunto a las puertas del Hospital Nuestra Señora de Sonsoles, en Ávila, a donde acudió acompañado por el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera. El titular de Interior y el presidente castellanoleonés se interesaron por el estado de los heridos en el accidente, entre los que estaban dos mujeres y un chico con síndrome de Down que también se vio afectado en el accidente.

A su vez, Herrera explicó a los periodistas que las tareas de identificación de los afectados por el siniestro «están siendo bastante arduas», aunque 11 heridos fueron dados de alta tras ser sometidos a revisión.

El presidente castellanoleonés pidió «respeto» hasta que no se confirme la identidad de los fallecidos. Asimismo alabó la «actuación coordinada de todas las instituciones» tras lo sucedido, ya que en las tareas tras el siniestro participaron cerca de un centenar de profesionales.

Entre los heridos muy graves, dos de ellos permanecen en la UCI del hospital abulense y tres más en el complejo asistencial de Salamanca, donde la niña de seis años que se encontraba en un primer momento en situación crítica ya está fuera de peligro.