La «cebolla de Fuentes» es la única de Europa con denominación de origen
La «cebolla de Fuentes» es la única de Europa con denominación de origen - abc
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La mejor cebolla de Europa sale de seis pueblos de Zaragoza

La UE avala las peculiaridades de esta variedad cuidada durante siglos por los agricultores de la zona de Fuentes de Ebro

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La Comisión Europea ha incluido a la «cebolla de Fuentes de Ebro», cultivada en seis municipios de la provincia de Zaragoza, ha sido incluida en su registro de denominaciones de origen protegidas, con la mención de Apelación de Origen Protegida (AOP). Esta distinción supone que tanto la producción como la transformación y la elaboración del producto han tenido lugar en el área geográfica a la que se refiere la denominación. Se trata, exclusivamente, de los seis municipios reconocidos oficialmente hace tres años como únicos en los que se cultiva la auténtica variedad de «cebolla de Fuentes»: Fuentes de Ebro, Mediana de Aragón, Osera, Pina de Ebro, Quinto y Villafranca de Ebro.

Hace tres años, los productores de esta particular cebolla consiguieron que se les reconociera como denominación de origen. Se le daba así un valor añadido a estas producciones y, mediante este sello oficial de calidad, se garantizaba comercializar en el mercado las auténticas, para poder luchar contra el fraude de otras producciones que se podían hacer pasar hasta entonces como cebolla dulce de Fuentes sin haber sido realmente producida allí.

«Es la mejor cebolla del mundo», asegura con rotundo convencimiento el presidente del Consejo Regulador de la DO Cebolla de Fuentes, Daniel Molina. La peculiaridad es que son cebollas dulces, con un picor inapreciable y una textura diferente a la de las cebollas comunes.

Las bondades de esta variedad eran conocidas desde hace siglos. En los ocho años que los productores de la zona trabajaron para recopilar información y montar el argumentario con el que conseguir ser reconocidos como Denominación de Origen, encontraron, por ejemplo, que ya en el Cantar de Mío Cid se hacía referencia a estas cebollas de especial sabor cultivadas en estas tierras del Ebro.

Actualmente son unas 150 hectáreas las dedicadas a su cultivo. En esta última campaña se han recogido y comercializado alrededor de tres millones de kilos de «cebolla de Fuentes», el doble que en la campaña de 2012.

Desde el Consejo Regulador explican que la tierra y el clima de esta zona específica del Ebro es la que determina la existencia de esta variedad de cebolla dulce, que ha llegado a nuestros días tras siglos de doméstico cuidado genético por parte de los agricultores, generación tras generación. Los hortelanos de la zona acostumbraron siempre a ir guardando, al final de cada cosecha, las denominadas «cebollas madre». Eran las que seleccionaban para garantizar la siembra y la cosecha para el año siguiente. Elegían las mejores. Eso no solo ayudó a preservar esta variedad sino a mejorarla con el paso del tiempo.

En los años 80 vivió un resurgir. Surgió entre los agricultores de la zona la idea de hacer valer las peculiaridades de estas cebollas, de distinguirlas en los mercados. Fue el germen de lo que hace tres años se convirtió en Denominación de Origen Protegida. En todos estos años, además, se ha intensificado el trabajo y los controles de calidad para conseguir todavía mayores cotas de calidad genética.

El precio es más elevado que el de la cebolla común de mesa. El kilo puede comprarse incluso por internet, a precios que rondan los tres euros el kilo.

Cada campaña, un grupo de catadores designados por el Consejo regulador se encarga de dar los primeros mordiscos a las cebollas de ese año. Son los que evalúan la calidad de la producción, la certifican y garantizan que únicamente llevarán el sello de la DO aquellas cebollas que cumplen con los parámetros de calidad reglamentarios.