El historiador Raúl López
El historiador Raúl López - B.C.

«Las víctimas son incómodas para una parte de la sociedad»

El historiador Raúl López presenta «Memorias del Terrorismo en España», obra que recopila 65 testimonios de afectados por la violencia

BilbaoActualizado:

Explica el director del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, Florencio Domínguez, que para conocer en su más amplia dimensión el horror de la violencia etarra no basta con reconstruir los episodios de sangre y estudiar su impacto político: «Hay que acercarse, examinar las piezas de forma individual y arriesgarse a perder de vista la imagen de conjunto», asevera. A esa ventana se ha asomado el doctor en Historia Contemporánea Raúl López Romo (Bilbao, 1982), que esta semana presentó al gran público su obra «Memorias del Terrorismo en España» (Ed. Catarata). Una recopilación de 65 testimonios de personas que han vivido de cerca los distintos tipos de terrorismo que han golpeado a España, desde el nacionalismo radical vasco hasta la quimera yihadista.

Personalidades como Maite Araluce, Consuelo Ordóñez o Cristina Cuesta dan voz a las víctimas. Otras, como Jon Juaristi, Teo Uriarte o Antonio Rivera firman como testigos directos o indirectos de la hecatombe etarra. Pero en «Memorias del Terrorismo en España» también hay lugar para los supervivientes de la ultradrecha, la extrema izquierda y el yihadismo. Un coro heterogéneo que, en palabras del propio Raúl López, busca acabar «tanto con el olvido como con la tergiversación» del relato terrorista en España.

Totalitarismo contra democracia

«En el libro hay muchas personas conocidas, otras anónimas —explica el historiador a ABC—. Yo les dije que escribieran, con libertad, lo que quisieran en relación con el tema del terrorismo y de la memoria». Fue así como tomó forma un trabajo que, por encima de todo, busca romper con la manida idea del «conflicto» entre dos bandos: «Lo que ha habido es totalitarismo contra democracia», puntualiza López.

Las 65 versiones que componen el libro no constituyen, en todo caso, una radiografía completa ni exacta de la historia de la violencia en España: «Los que están no representan a todos, las voces de los demás son insustituibles», agrega el historiador. De hecho, muchas víctimas declinaron la oferta de escribir sobre sus vivencias. El dolor, las imágenes todavía frescas del horror, les impiden realizar a día de hoy una reflexión sobre el pasado. Explica López que está situación se puede comparar también con la literatura del Holocausto, en algunos casos tardía por el temor de los autores a enfrentarse de nuevo a sus experiencias: «Jorge Semprún tardó 20 años en escribir su libro, pero después no paró», recuerda el doctor.

El acercamiento de López a las víctimas, pese a todo, se llevó a cabo con total «naturalidad»: «Con el máximo respeto posible y dándoles la mayor libertad», explica el bilbaíno, que advierte de que quien habla con los damnificados por el terror ha de estar «dispuesto a escuchar lo que tienen que decir». Porque sus testimonios, insiste, «pueden resultar en ocasiones incómodos para bastante gente»: «Para una parte de la sociedad las víctimas son incómodas —asevera—. Incluso algunos siguen alabando a los terroristas, a los que consideran una especie de héroes por la patria».

Las reflexiones de Teo Uriarte como miembro de ETA. El «shock» emocional que sufrió la hermana de José Antonio Ortega Lara tras el secuestro de este. Las indagaciones de la hija de Publio Cordón, asesinado por los GRAPO. Las experiencias profesionales de la psicóloga Susana Gago con víctimas del atentado del 11M. Testimonios «desgarradores» que se intercalan con relatos más analíticos de historiadores y sociólogos. «Un mosaico equilibrado», sentencia el autor.