David Pla es arrestado el pasado mes de septiembre en Francia, en la operación que descabezó a ETA - AFP

ETA reconoce el «importante daño» que le han causado las últimas operaciones policiales

Los terroristas siguen sin mencionar la entrega de armas y subrayan que no apoyan a los disidentes de ATA

BILBAO Actualizado: Guardar
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En un nuevo ejercicio propagandístico, y a través de su canal habitual, el diario «Gara», ETA admite en su último comunicado, datado en febrero y de 12 folios, «el importante daño que le han producido» las últimas operaciones policiales, que han dejado a la banda terrorista descabezada, y aunque afirman que «la organización es aún capaz de mantener sus compromisos y seguir con el proceso», indican que les condiciona el que en dichas operaciones cayeran quienes afirman que siguen siendo sus «interlocutores»: Iratxe Sorzabal y David Pla.

«Es evidente que tener a dos interlocutores en prisión condiciona la situación, por lo que, para poder responder debidamente a los compromisos y quehaceres, es posible que la delegación se amplíe», apunta la banda asesina según recoge el mencionado diario. ETA sigue sin mencionar la entrega de armas que se le exige desde todas las instituciones, y se limita a dar cuenta de que sigue con el «proceso de sellado e inventariado». Sobre este punto, se precisa que ha terminado «de forma total» en lo que se refiere a un «importante lote». Esto habría ocurrido en enero.

A partir de ahí, según el comunicado, los terroristas aspiran a «llevar ese inventariado y sellado a un nivel suficiente que le permita acometer nuevos pasos con el concurso de agentes vascos e internacionales». Y que no descartan mantener contacto «de forma directa o indirecta» con los Gobiernos.

Gobiernos a los que, como es habitual, culpa del «bloqueo» en materia de presos y de hacerlo para «perjudicar a la izquierda abertzale y al proceso popular que debe levantarse». En esa línea, insisten en que «el Estado, y también el PNV, buscan provocar contradicciones y desorientación en las bases de la izquierda abertzale», en lo que califican de «trampa».

Son significativas las palabras que dedican finalmente al grupo disidente ATA. Advierten de que «ni ese nuevo grupo ni la línea que impulsa cuentan con su apoyo, por no ofrecer camino para desbloquear la situación, por plantear una posición de mera resistencia, por limitar la acumulación de fuerzas y por propiciar la división, entre otros motivos».

Recientemente ATA envió una carta a los presos de ETA en la que se desmarcaba de la línea oficial de Sortu, que anima a los reclusos a seguir los «cauces legales» penitenciarios e incluso a adoptar decisiones «individuales», si bien siempre bajo la supervisión del colectivo EPPK. ATA rechaza que los reclusos etarras se plieguen a estas «condiciones».