Tres menores inmigrantes, a las puertas del Centro de Primera Acogida de Hortaleza
Tres menores inmigrantes, a las puertas del Centro de Primera Acogida de Hortaleza - GUILLERMO NAVARRO

El número de menores inmigrantes solos se duplica desde la llegada del Aquarius

La Comunidad achaca el aumento de estos jóvenes a la política migratoria de Pedro Sánchez

MADRIDActualizado:

Madrid ha atendido, en lo que va de año, a más de un millar de menores extranjeros no acompañados. En todo 2017 fueron 478; hace dos años, en 2015, apenas pasaban de 125. El crecimiento es exponencial, y está desbordando la capacidad del Gobierno regional. El Centro de Primera Acogida de Hortaleza cuadriplica ahora su capacidad, según denuncian sus trabajadores. En el área de Asuntos Sociales reconocen que antes de la llegada del barco Aquarius, el 17 de junio, había allí 56 chavales, y desde entonces se ha duplicado. «Sólo este fin de semana, hemos recibido 25», indican. Y recuerda que los centros de atención de menores «no se pueden improvisar» si se quiere que estén bien dotados humana y materialmente

Fuentes de la consejería de Politicas Sociales, que dirige Dolores Moreno, señalan que los menores inmigrantes solos atendidos en Madrid fueron 128 en 2015, y se elevaron a 321 en 2016, a 478 en 2017 y superan ya los mil. La Fundación Raíces, que trabaja con estos menores, niega la avalancha, aunque reconoce que ha subido el número. Su presidenta, Lourdes Reyzábal, cree que el «desbordamiento» del centro de Hortaleza se debe a la «restricción en el número de plazas del sistema de protección», informa Ep.

Las condiciones de los menores en el centro de Hortaleza son muy malas, durmiendo en colchonetas en los pasillos. El portavoz del PSOE en la Asamblea, Ángel Gabilondo, presentó ayer un escrito ante la Fiscalía Superior y ante el Defensor del Pueblo poniendo a ambas instituciones en conocimiento de la situación: «En un centro de 32 plazas actualmente hay más de 120 menores en condiciones de hacinamiento», y puede estar produciéndose «vulneración de derechos fundamentales» de esos menores.

Más recursos

En el área de Políticas Sociales aseguran estar buscando soluciones de emergencia. Les sorprende que estos menores «lleguen hasta Madrid, que no es puerto de mar, después de atravesar media España sin que nadie al parecer los haya visto». Piden coordinación desde el Gobierno central, y más recursos porque ahora toda la carga de estas llegadas masivas van a parar a seis comunidades.

De hecho, los problemas de aglomeración de menores inmigrantes no acompañados no son solo de Madrid: en Andalucía, los trabajadores de centros de menores hablan de «situación caótica» con masificación, agresiones y fugas. En Cataluña hace sólo unos días ABC denunciaba que un centenar de menores duermen en el suelo o encima de las mesas de comisarías, dependencias judiciales o instalaciones de la Generalitat. Sindicatos de los Mossos pensaban denunciar los hechos ante la Fiscalía.

El portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, hablaba en agosto de la «presencia desproporcionada de menores extranjeros no acompañados» en Vizcaya, y pedía «un mecanismo de distribución en el conjunto del territorio español». Murcia también ha pedido ayuda financiera para acoger y alojar a menores. Y Mónica Oltra, vicepresidenta de la Generalitat Valenciana, cuestionaba que sólo seis comunidades estén absorbiendo el fenómeno migratorio.

Fondo de solidaridad

Es una situación de colapso que parece generalizada: ahora hay en España más de 7.000 menores extranjeros no acompañados, según el dato facilitado en la Comisión de Asuntos Migratorios. La consejera de Políticas Sociales, Lola Moreno, achaca el problema al «desgobierno» del presidente Pedro Sánchez. El delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Rodríguez Uribes, le afeó el gesto porque cree que este asunto es «su responsabilidad directa». No obstante, se ofreció a hacer de «canal» con el Gobierno central para el reparto del fondo de solidaridad de 40 millones de euros para estas situaciones.

Un fondo que anunció la exministra de Sanidad Carmen Montón en la última reunión técnica con las comunidades autónomas para tratar este tema, celebrada el 5 de septiembre. Entonces, Montón reconoció que esta «medida excepcional» se tomaba «debido al incremento del número de llegadas de los últimos meses», según la nota oficial. Prometió aprobar en seis semanas un real decreto para la mejora y la atención solidaria a estos chicos, y el reparto de esos 40 millones entre las autonomías que lo soliciten.