De izquierda a derecha, Sabanés, Rita Maestre y Paz Valiente, ayer, en rueda de prensa en Cibeles - ABC. VÍDEO: Así han sido las primeras horas de Madrid Central

MADRID CENTRALUn cierre pendiente de la Justicia y que se enfrenta a 80 colectivos

El Gobierno municipal ha ido restando fuerza a la aplicación de Madrid Central

MADRID Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Madrid Central se activa hoy a modo de laxo ensayo con la premisa de reducir las emisiones contaminantes en la ciudad. Por el camino ha ido sumando detractores hasta el punto de que su aplicación definitiva, con sanciones reales, dependa de lo que determine el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ante los cuatro recursos que piden su anulación para ser perfeccionado. En paralelo, el Gobierno municipal ha ido restando fuerza a la aplicación de una medida que incluso ha dividido al PSOE regional y municipal.

El PP del Ayuntamiento, el Gobierno regional, el bufete de abogados Dvuelta y Automovilistas Europeos y Asociados (AEA) tratan de anular el plan estrella de Manuela Carmena por falta de documentación, consenso e incoherencias en la Ordenanza de Movilidad. Ayer, el Ayuntamiento esquivó las medidas cautelarísimas solicitadas por AEA, pero el estudio continúa su curso.

La máxima responsable de Madrid Central, Inés Sabanés, acumula enemigos a costa del gran área de prioridad residencial. Ahora Madrid no sólo no tiene –nunca lo ha tenido– el apoyo de PP y Cs, sino que el sustento que le daba el PSOE en este asunto ha ido perdiendo consistencia según se acercaba la puesta en marcha del plan y, también, las elecciones de mayo de 2019.

La postura oficial de la dirección del PSOE de Madrid en este asunto es clara: hay que pararse, retrasar la entrada en vigor de Madrid Central y «perfeccionarlo», como ha defendido en diferentes ocasiones el secretario general de los socialistas madrileños, José Manuel Franco.

Los socialistas, de perfil

Desde el PSOE en el Ayuntamiento no contradicen el plan, pero tampoco lo ratifican, y les pone en una situación muy incómoda, dado que hasta ahora siempre habían apoyado este plan. Su malestar se reflejó claramente en el pleno del pasado martes, cuando tuvo que «retratarse» al votar una proposición del PP para realizar estudios de impacto económico y del tráfico tras su aplicación: el grupo municipal socialista, que no quiso pedir públicamente el aplazamiento como sí hace su jefe de filas, se abstuvo en la votación, permitiendo así que saliera adelante con el apoyo de PP y Cs.

En octubre le estalló a Sabanés la Plataforma de Afectados por Madrid Central. Esta entidad comenzó con las críticas de una veintena de asociaciones que pedían diálogo para mejorar la acción municipal. Ante la falta de acuerdo, poco a poso se han ido adhiriendo más perjudicados, hasta dar cobijo a 79 colectivos. El miércoles pidieron la dimisión de la delegada por su gestión y ayer se reunieron con Franco para recabar su apoyo.

Desde que Sabanés anunció en mayo, junto al edil socialista Chema Dávila, que Madrid Central sería una realidad en noviembre, el Gobierno municipal le ha ido birlando firmeza a su aplicación. Ayer mismo, la responsable de Medio Ambiente vino a decir que no se prohibiría a nadie la entrada, que finalmente funcionaría por la intuición de los madrileños. Supuestamente será a partir de marzo cuando comiencen a llegar las multas, aunque fuentes de toda solvencia reconocieron a este diario que no se sancionará en lo que queda de mandato.

Refuerzo del transporte

El Consorcio Regional de Transportes pone en marcha desde hoy un refuerzo del transporte público, que vincula a la Navidad aunque coincide con el inicio de Madrid Central: habrá un 40 por ciento más de trenes de Metro en las horas punta, y se refuerzan 32 líneas de la EMT. Además, los Cercanías tendrán composición doble durante los fines de semana.

Madrid Central pretende ser, junto a la Gran Vía, la seña de identidad de la legislatura Carmena; dos medallas de las que sacar pecho y buscar el rédito electoral, sobre todo entre los 132.352 habitantes empadronados en el distrito Centro, donde Ahora Madrid barrió en 2015 obteniendo 31.898 votos (muy alejado de los 17.208 que logró el PP, los 6.906 del PSOE o los 5.276 de Ciudadanos).