Vox condiciona los pactos en Madrid: «La principal línea roja es que nos llamen y hablen con nosotros»

Iván Espinosa de los Monteros, diputado nacional y jefe de campaña del partido de Santiago Abascal, explica a ABC sus planes para el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid

MadridActualizado:

La irrupción de Vox en el Ayuntamiento de Madrid tiene consecuencias muy importantes. Pese a haber conseguido un 7,63% de sufragios (124.252 votos), lo que se traduce en cuatro concejales, su capacidad decisoria va a ser capital para darle el Gobierno local al equipo de José Luis Martínez-Almeida. Los populares, como se sabe, han obtenido 15 escaños, que, sumados a los 11 de Begoña Villacís (Ciudadanos) y a los 4 de Javier Ortega Smith (Vox), son la llave para que Manuela Carmena no repita. La mayoría absoluta en Cibeles es de 29 ediles.

«La principal línea roja es que nos llamen y hablen con nosotros», explica a ABC Iván Espinosa de los Monteros, diputado nacional y jefe de campaña del partido de Santiago Abascal. Toman como referencia lo ocurrido en las conversaciones previas al llamado «pacto a la andaluza», del pasado diciembre: «En Andalucía nos trataron mal, y ya hemos aprendido», explica, en referencia a la negativa del portavoz de la formación naranja en aquella región, Juan Marín, de sentarse a hablar con ellos. E insiste: «Quien no se siente con nosotros no tendrá nuestro apoyo».

En Vox han tomado buena nota de lo ocurrido en los últimos seis meses. Si bien en las elecciones generales obtuvieron 520.417 sufragios en la Comunidad de Madrid, en las municipales del domingo sacaron 248.628. Una bajada en votos pero que ahora les sitúa, sin embargo, en una posición estratégica que no piensan dejar escapar. «Aún no hemos decidido si entraremos o no en el Gobierno municipal; lo primero es hablar de que tenemos que hablar», apuntan en la formación. Aunque aclaran: «Pero estar en él siempre facilitaría las cosas».

«Defensa de España»

Se muestran muy prudentes los de Abascal, que, según ha podido saber ABC, ya habrían mantenido alguna conversación con los populares tras los recuentos del domingo. «Lógicamente, se tienen que ver los programas electorales y tener puntos de consenso. Para nosotros, son fundamentales la defensa de la libertad y la defensa de España», especifica Espinosa de los Monteros. Y todo ello, añade, «tiene su traslado tanto en el ámbito municipal como en el autonómico».

En Vox lo que menos gusta es la actitud que mantiene Ciudadanos hacia ellos, una suerte de cordón sanitario contra el que se revuelven, especialmente tras las declaraciones de la candidata Begoña Villacís y de Albert Rivera, quienes rechazan meter en sus gobiernos al partido conservador.

De hecho, ayer, la portavoz naranja en el Consistorio dijo que es «improbable» la entrada de Vox en una coalición municipal junto a su partido y el PP. Cree que la fórmula más «lógica» y «probable» para diseñar el Ejecutivo constaría sólo de estas dos últimas formaciones, expresó en una entrevista en Telemadrid.

Incluso invitó al candidato socialista, Pepu Hernández, a «participar o incluso apoyar este proyecto de Gobierno». Ciudadanos ha subido de 7 a 11 concejales y se ubica como tercera fuerza municipal.

Villacís confirmó, además, su intención de abrir de forma inmediata una negociación con el PP y su candidato a la Alcaldía, José Luis Martínez-Almeida, en la que, de entrada, ve innecesario hablar de puestos y cargos, cuestión que prefiere abordar «después» de haber consensuado un programa de gobierno. Algo más tardará en tener algún tipo de contacto con el PSOE, ya que «hay que reposar las cosas y las prisas no son buenas consejeras».