El consejero Van Grieken, durante una reciente visita al colegio María Corredentora
El consejero Van Grieken, durante una reciente visita al colegio María Corredentora - COMUNIDAD

Alerta de padres por las leyes en trámite que «amenazan» la educación especial

Dos propuestas de ley y un decreto del Gobierno abordan la educación inclusiva

MADRDIActualizado:

Una convocatoria urgente reunió ayer a padres de niños con capacidades diferentes en su colegio, el María Corredentora. Acudieron alertados sobre la tramitación de propuestas normativas nuevas que algunos consideran una «amenaza» a los centros de educación especial. En el fondo subyace el debate sobre la conveniencia de integrar a los niños discapacitados en colegios ordinarios o si es mejor para ellos educarse en centros especializados.

Los padres de este colegio acudían al reclamo de saber más «sobre la tramitación de la propuesta de ley de educación inclusiva en la Asamblea de la CAM, en cuyo artíuclo 7.2 se dice: “Se establece como criterio general que todo el alumnado sea escolarizado en centros ordinarios de su eleccíon, estableciéndose una sola modalidad de escolarizacíon”». Su temor era que esto pudiera traducirse en una «desaparición inmediata» de los centros especiales.

En realidad, son dos los proyectos legislativos en marcha sobre este asunto: una iniciativa legislativa popular que se elevó a la Cámara madrileña en marzo, respaldada por 42 ayuntamientos de la región; y una propuesta de ley de Podemos, que incluía algunas variantes sobre la anterior. La primera fue apoyada por Ciudadanos, Podemos y PSOE y tuvo la abstención del PP. La segunda fue tomada en consideración con el «si» de PSOE y Podemos, la abstencíon de Cs y el «no» del PP.

En la actualidad, la consejería de Educación, que dirige Rafael van Grieken, tramita un decreto específico sobre el tema, en el que ha trabajado durante dos años con la organización CERMI, el Comité español de representantes de personas con discapacidad. Estará aprobado a lo largo del próximo curso, y en él se promoverá que cada centro de estudios tenga un Plan de Educación Inclusiva personalizado.

Alba es madre de un alumno del centro Madría Corredentora. Acudió anoche a la charla informativa porque sufre la misma inquietud sobre el futuro que el resto de padres. Cree en la teoría de la inclusión, y reconoce que es el camino que se está siguiendo en otros países, pero duda que aquí se disponga de centros suficientemente dotados de personal cualificado y especializado en las diferentes necesidades que tienen sus hijos. «Cuando nació mi hijo, pensaba llevarlo a un colegio ordinario, pero cuando comencé a buscar me di cuenta de que no existía uno en el que pudieran atenderle como necesitaba», explica.

Frente a las dudas de las familias, fuentes de Educación aclaran que no tienen ninguna intención de hacer desaparecer los centros de Educación Especial.

Desde un enfoque diferente, el diputado de Ciudadanos Tomás Marcos defiende que «las personas son sujetos de derecho, también las que tienen capacidades especiales». A su juicio, el sistema actual les puede estar «condenando a la segregación social». Él no es partidario de cerrar los centros especiales, como se ha hecho en Italia, explica, sino que prefiere un modelo «como el canadiense o el portugués, donde se van adaptando los colegios». A su juicio, educar a los niños, «a todos», en colegios ordinarios permitirá además que ellos normalizaran su situación, «sin necesidad de hacer campañas de sensibilización».

Marcos apeló además al informe del Comité sobre Derechos de las personas con discapacidad, de Naciones Unidas, en el que se considera que en España se está perpetuando «un sistema educativo que continúa excluyendo de la educación general a las personas con discapacidad intelectual o psicosocial». Un informe que los padres conocen. «Estoy en línea con él» –señala Alba–, pero para que eso funcione, tiene que haber colegios en los que verdaderamente haya plena inclusión. Si no, sólo estaremos dejando a nuestros hijos en guetos, sólo en aparente normalidad».