Sinaí Giiménez, a su llegada a los juzgados de Cangas este jueves
Sinaí Giiménez, a su llegada a los juzgados de Cangas este jueves - EFE
Operación Vida

El ocaso del príncipe de los gitanos

El núcleo duro de los Morones, con Sinaí Giménez a la cabeza, duerme ya en prisión

SantiagoActualizado:

Se lo conoce como el príncipe de los gitanos, pero el reinado de Sinaí Giménez atraviesa sus horas más bajas desde que hace más de una década el patriarca del clan de los Morones, Olegario Giménez, empezase a ceder el control de los negocios a su hijo. Ingresado en prisión junto a dos de sus hermanos y a su propio progenitor, sobre el núcleo duro de la familia real gitana recaen siete acusaciones por graves delitos entre los que se cuentan extorsión, blanqueo de capitales, fraude a la Seguridad Social, amenazas y pertenencia a organización criminal. Es el resultado de la «Operación Vida», puesta en marcha esta semana a través de un operativo conjunto formado por agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil, que detuvieron a hasta once personas del clan de los Morones previo registro de sus viviendas.

Aunque el secreto del sumario impide conocer los detalles de la investigación se sabe que los efectivos requisaron a Sinaí Giménez siete coches de lujo, de los que él no dudaba en presumir en las redes sociales meses antes. Montado en un Ferrari o a bordo de un Hammer (valorado en cerca de 100.000 euros), el fantasma de la duda llevaba tiempo rondando al príncipe gitano. Los testimonios del clan de los zamoranos —que lo acusan de cobrarles un presunto impuesto revolucionario de 150 euros para poder montar en los mercadillos de la provincia de Pontevedra— y las denuncias de algunos vendedores ambulantes pusieron el foco sobre un hombre que, lejos de mantenerse en la sombra, aprovecha cualquier ocasión para convertirse en protagonista. Tanto es así que en las pasadas municipales, Sinaí Giménez sorprendió presentándose como candidato a la alcaldía de Vigo. Se autoproclamó como el Obama gallego y prometió ser el azote de los políticos corruptos. Recabó 283 papeletas. Metido a promotor de eventos, esta no es la primera vez que Giménez se ve la cara con la Justicia. Es más, el pasado marzo acudió al juzgado para declarar por una reyerta en plena Gran Vía de Vigo en la que también estaba implicado un zamorano. «Soy inocente y volveré a ser el Obama gallego», atestigüó solo un mes antes de que la Policía tocase a su puerta. Junto a Sinaí, ahora encarcelado, cayeron su hermano Saúl y su hermano Juan Paulo, muy próximos a él en el negocio ambulante. También su padre, que después de prestar ayer declaración en sede judicial tuvo que ser atendido en el hospital. El juez ordenó su entrada en la cárcel tras escuchar su testimonio.

Con el resto de arrestados ya en la calle, aunque con obligación de comparecer quincenalmente en el juzgado, muchos temen que el encarcelamiento de la familia real gitana tenga consecuencias. Las palabras de Sinaí Giménez, de camino a los juzgados, señalaron el pasado jueves directamente al clan enemigo. Con un «zamoranos violadores» —el peor insulto que a un gitano se le puede proferir— el príncipe gallego dejó claro que las desavenencias entre unos y otros siguen en pie.