Una joven pide limosna bajo la lluvia, en Santiago
Una joven pide limosna bajo la lluvia, en Santiago - MUÑIZ
GALICIA

Cáritas alerta: el nuevo pobre duerme en su coche

La crisis ha variado el perfil de persona sin hogar, aunque siguen primando los hombre de entre 45 y 60 años

SantiagoActualizado:

A estas alturas, todo el mundo ha oído hablar del «techo de cristal» y conoce su significado en la lucha por la igualdad. Pero existe otro término homólogo, y mucho menos extendido, que es el «suelo de cristal». Esta metáfora gráfica habla de la situación de miles de personas —unas 4.000 en el caso gallego— que han perdido su hogar y, acto seguido, han visto cómo se resquebrajaba el mundo bajo sus pies. «Hablamos de un suelo quebradizo» marcado por la «vulneración de los derechos fundamentales» de las personas, explicó Íñigo Arranz, responsable de Personas sin Hogar de Cáritas sobre este fenómenos. Y es que, en palabras Arranz, la situación de las personas sin techo en Galicia se agrava y «cada vez llegan a los servicios de emergencia en peores condiciones y de forma más reiterada».

Al hablar de los ciudadanos que han perdido su casa, los profesionales indican que no se puede tener solo en cuenta a aquellos que duermen en la calle, a la intemperie. Porque hay un nuevo pobre, que antes formaba parte de la clase media, y que ahora duermen «en su coche, en albergues o en pensiones de forma temporal». Sobre esta realidad, Arranz remarcó que solo en Cáritas de Santiago fueron atendidas en situación sin hogar algo más de 1.400 personas el pasado año. Pero la radiografía de la pobreza en la Comunidad también evidencia otro tipo de cambios, como la «feminización» de los sintecho. «Hay más mujeres sin casa, pero debido a que la situación de la mujer en la calle es mucho más vulnerable, su presencia es menos visible y suelen recurrir a otros medios, como pensiones o viviendas de conocidos, lo que hace más complejo abordar su problemática», reveló el responsable de Cáritas.

En cuanto al perfil, sigue siendo mayoritario el de hombre, con edad entre 45 y 60 años y «autóctono», dado el descenso de las personas extranjeras que solicitaban ayuda tras la crisis y que han regresado a sus países. Sin embargo, desde Cáritas se alerta de que se están empezando a registrar otros dos perfiles que antes eran menos comunes, como «el de las propias mujeres o el del colectivo procedente de Venezuela».

Cada hora

Con motivo de la presentación de la campaña ‘Nadie sin hogar’, enmarcada en la conmemoración del Día mundial de las personas sin hogar del 25 de noviembre, Arranz insistió en que «es posible, es urgente y es imprescindible» dar respuesta a la situación de las personas que viven en la calle, en un contexto en el que «cada hora 4 familias se quedan sin casa», a pesar de que existen casi 3,5 millones de viviendas vacías en España.

Para darle la vuelta a esta situación, Cáritas rechaza el uso mercantilista de la vivienda y reclama que se garantice el acceso a servicios básicos, con medidas como una renta básica de ciudadanía. Su responsable en Santiago incluso citó durante la presentación de los últimos datos una medida planteada en Barcelona, que estudia penalizar las viviendas vacías que no se ponen en alquiler, como ejemplo de acciones que se pueden impulsar desde el ámbito político.