Mas, pese a su rescate, destina un millón de euros para el catalán en la Comunidad

El Gobierno de CiU prima a entidades especialmente críticas con el Consell

ALBERTO CAPARRÓS
VALENCIA Actualizado:

Las dificultades financieras que han obligado a Cataluña a solicitar la ayuda del Gobierno para hacer frente a sus compromisos de pago más urgentes no han invertido el orden de prioridades del Ejecutivo que preside Artur Mas respecto al fomento de las tesis catalanistas más allá de los ámbitos territoriales de la autonomía, centradas especialmente en la Comunidad Valenciana.

De hecho, según consta en una resolución de la Presidencia catalana publicada el pasado 22 de junio en el Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña (DOGC), el Gobierno de CiU concedió cerca de un millón de euros en concepto de subvenciones y transferencias que no requieren concurrencia pública a organizaciones radicadas en la Comunidad Valenciana como Acció Cultural del País Valencià (ACPV), que percibió 552.100 euros en concepto de ayudas para «actividades y gastos de mantenimiento de la entidad» correspondientes al periodo comprendido entre enero y septiembre del pasado año.

Críticas al «rescate» valenciano

La sede de ACPV se ha convertido en los últimos años en el escenario escogido por organizaciones políticas de izquierdas y sindicales para criticar las medidas del Gobierno valenciano, entre ellas los recortes del gasto públicos y la adhesión al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), la última de ellas la pasada semana.

A pesar de haber admitido sus graves problemas para obtener liquidez, el Gobierno de Artur Mas ha seguido la senda trazada en anteriores legislaturas por el tripartito que lideró el PSC.

De acuerdo con la información recogida en el DOGC, otras dos entidades bajo la órbita de ACPV -de hecho, comparten techo en el Centro Octubre de Cultura Contemporánea de Valencia- que también han recibido fuertes económicas del Gobierno catalán son la Fundación Ausiàs March, con una ayuda de 90.000 euros para el desarrollo de sus actividades, y Institución Cívica y de Pensamiento Joan Fuster, que recibió el pasado año otros 65.000 euros a cuenta de los Presupuestos de la Generalitat de Cataluña.

El denominador común de todas estas entidades pasa por el fomento del catalán, especialmente en la Comunidad Valenciana, aunque su sesgo político resulta evidente, al constituir una suerte de frente común contra el Partido Popular.

De hecho, en el caso de la Institución Cívica y de Pensamiento Joan Fuster se constituyó la denominada Assemblea de Concejales, entre los cuales se encuentran miembros del PSC, el PSPV-PSOE, Esquerra Unida, Esquerra Republicana y la propia Convergencia i Unió.

Al margen de las ayudas al entramado de Acció Cultural del País Valencià, la Generalitat de Cataluña tampoco escatimó recursos económicos destinados a otro de los colectivos especialmente críticos con la gestión del Gobierno que preside Alberto Fabra, como Escola Valenciana.

De acuerdo con la resolución firmada por el conseller Francesc Homs como secretario general del Gobierno catalán, esta organización percibió una ayuda pública de 193.050 euros para la promoción del valenciano «en la enseñanza y el uso social del valenciano» durante el ejercicio 2011.

Cursos para padres

La Asociación Cívica Valenciana Tirant lo Blanc, miembro de la Federación Escola Valenciana, también figura como beneficiaria de las ayudas públicas del Gobierno catalán por un importe de 15.000 euros, cuyo destino no es otro que el de sufragar el «plan de actuación 2011 relativo a la realización de cursos de valenciano para padres y madres».