Imagen de Ximo Puig tomada este miércoles en el Palau de la Generalitat
Imagen de Ximo Puig tomada este miércoles en el Palau de la Generalitat - ROBER SOLSONA
Desafío soberanista

Ximo Puig evita valorar el discurso del Rey pese a los ataques de sus socios de Compromís al Monarca

El dirigente del PSPV sostiene que «hay demasiada gente interesada en polarizar, yo no estoy interesado; hay que intentar racionalizar las emociones»

VALENCIAActualizado:

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha rechazado opinar sobre el mensaje del Rey Felipe VI, sobre las contundentes declaraciones del ex dirigente socialista Alfonso Guerra ni sobre la reprobación a la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, por la actuación en Cataluña, para no acrecentar la espiral de declaraciones "que finalmente no ayudan".

"Hay demasiada gente interesada en polarizar, yo no estoy interesado; hay que intentar racionalizar las emociones y buscar espacios para el diálogo, es la única solución", ha dicho.

Puig ha optado por evitar el debate pese a los ataques vertidos por sus socios de Compromís en el Gobierno valenciano al Monarca. Incluso, el jefe de gabinete de la vicepresidenta del Ejecutivo autonómico, Mónica Oltra, difundió este lunes a través de las redes sociales una imagen del Rey Felipe VI boca abajo. Miquel Real es, además, portavoz de Iniciativa del País Valencià, el partido integrado en Compromís que lidera Oltra.

Así se ha pronunciado tras reunirse con el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna para abordar la agenda de infraestructuras valenciana, al ser preguntado por su valoración del discurso del Rey este martes por la situación en Cataluña. "Mi posición es clara: creo que debe haber un cumplimiento obvio de la ley y tiene que solucionarse un problema político en el ámbito político, que es el diálogo, nada que añadir", ha indicado.

Además, ha añadido, que no tiene que comentar "en absoluto" el discurso del rey, "que está en su papel institucional", y cada uno debe cooperar, "en la manera que sea posible, a buscar la mejor solución".

Puig se ha mostrado preocupado especialmente "por la perspectiva humana de la fractura que está produciendo en Cataluña y en España" esta crisis y, por ello, no quiere contribuir a "aumentar la crispación y la tensión" porque "hay mucha gente en este momento sufriendo".

Sobre las últimas declaraciones del histórico dirigente socialista Alfonso Guerra, que considera que habría que mandar el ejército a Cataluña si es necesario, ha insistido en que no hará valoraciones y su postura ya está clara y explicada: "No quiero contribuir a la espiral de declaraciones, de idas y venidas que finalmente no ayudan".

Su papel como presidente valenciano, ha dicho, es ser "extremadamente prudente" y dar la opinión cuando cree que puede ayudar. "Si no puedes ayudar, mejor estate callado", ha incidido.

Tampoco, por tanto, ha querido pronunciarse sobre la iniciativa socialista para reprobar a la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, porque no participa en las decisiones del grupo parlamentario y no va a decir nada más que pueda "azuzar" un debate "muy negativo", ha reiterado. "No puedo aportar nada más, si pudiera lo haría, no creo que vociferar todos permanentemente arregle nada", ha advertido.

Preguntado sobre el hecho de que el Parlament se reúna el lunes para previsiblemente abordar la Declaración Unilateral de Independencia (DUI), coincidiendo con la celebración del 9 d'Octubre, el Día de la Comunitat Valenciana, ha indicado que no entra a decidir la agenda del Parlament catalán y la única que le interesa es la de los valencianos.

"El 9 d'Octubre es un día para nosotros fundamental, es el día que simboliza el autogobierno más allá de cualquier diferenciación ideológica, así ha sido y así debe ser en un futuro", ha dicho, para agregar que ese día se reivindica el pueblo valenciano como pueblo que "quiere convivir con el resto de pueblos de España".