Ximo Puig y Mónica Oltra, en las Cortes Valencianas en una imagen de archivo
Ximo Puig y Mónica Oltra, en las Cortes Valencianas en una imagen de archivo - ROBER SOLSONA
Política

El dilema de Ximo Puig: adelantar elecciones para tener voz propia en el PSOE o agotar la legislatura

El presidente de la Generalitat explora la posibilidad de que los comicios autonómicos se celebren pocos meses antes de los europeos y municipales para no condicionar el voto

VALENCIAActualizado:

A poco más de un año para las elecciones autonómicas y municipales de 2019, los escenarios que se manejan en las comunidades son muy diversos. En el caso de la valenciana, la posibilidad de un adelanto en los comicios es una cuestión que sobrevuela el Palau de la Generalitat desde hace un tiempo, pero cuyo debate ha ido cogiendo más fuerza durante las últimas semanas entre división de opiniones.

El dilema del presidente Ximo Puig no resulta sencillo. Por un lado, desde su entorno señalan que es más partidario de agotar la legislatura por dos motivos: el primero, para mantener un mensaje de estabilidad de su Gobierno, que comparten PSPV y Compromís y en el que en ocasiones no se ha conseguido el mestizaje deseado en determinadas consellerias. El segundo, para que dé tiempo a consolidar políticas importantes y que se visualice en ellas la gestión. Como por ejemplo, el plan «Edificant» para la supresión de barracones escolares, una cuestión que ha sido duramente criticada por Podemos al considerar insuficientes las actuaciones en este ámbito.

Sabiendo los argumentos en contra, Puig también es consciente de que existen otros a favor. El principal es tratar de liderar un discurso propio, con todo lo que ello conlleva. Un adelanto de las elecciones centraría la atención en la Comunidad Valenciana y en aquellas reivindicaciones que se lanzan desde el Ejecutivo autonómico y que calan poco a nivel nacional, especialmente sobre el cambio del sistema de financiación y el reconocimiento de la deuda histórica.

También supondría desmarcarse del calendario nacional en todos los comicios autonómicos de ahora en adelante, como ocurre con las comunidades históricas (Cataluña, Andalucía, País Vasco y Galicia), con opción de realizar la campaña electoral por separado.

Provocaría, además, una mayor independencia de la marca de los socialistas valencianos respecto al PSOE, lo que reforzaría el liderazgo de Ximo Puig frente a Pedro Sánchez -con quien no mantiene la mejor de las sintonías- antes de que este último se enfrente con las urnas en las elecciones generales.

Ximo Puig y Pedro Sánchez, en Valencia en una imagen de archivo
Ximo Puig y Pedro Sánchez, en Valencia en una imagen de archivo - ROBER SOLSONA

El hecho de cómo se organicen las citas el próximo año también influirá en la decisión final que tome el presidente de la Generalitat. La opción de que se celebren a la vez los comicios autonómicos, municipales y europeos tampoco es de su agrado -menos todavía si a ellos se unieran los generales-. La lectura que realizan desde su entorno es que la forma en la que los votantes acuden a las urnas en el caso de las europeas suele ser con visión nacional, de modo que son los partidos de este ámbito los que más beneficiados pueden resultar. Y aquí es donde entra en juego Ciudadanos. Entienden que estas elecciones se usarían como banco de pruebas de las generales para observar el apoyo a la formación naranja, especialmente si es en detrimento del PP.

Esta influencia de las marcas nacionales, que posiblemente iría en favor del partido de Albert Rivera, condicionaría por tanto el comportamiento a la hora de votar en clave autonómica, algo que Puig preferiría evitar al entender que perjudicaría al PSPV.

El debate se ha trasladado a Compromís

Todo sigue en el aire y las voces internas tanto en Presidencia como entre los socialistas opinan en distintos sentidos. Lo mismo sucede en Compromís, al que según fuentes del partido ya han trasladado que exploran esta posibilidad. En la coalición también existe división. Muchos consideran, al igual que Puig, que se debe mantener esa imagen de estabilidad, aunque otros creen que el adelanto electoral tampoco les perjudicaría en exceso al desligarse de la visión nacional y, de paso, se evitaría mayor presión de Podemos. Formación que, por su cuenta, iniciará en breve los contactos para estudiar confluencias electorales con Compromís y con Esquerra Unida. En todo caso, la decisión en principio se tomaría junto a Mónica Oltra, dado que la intención es reeditar el pacto de Gobierno en la próxima legislatura y no son partidarios de un enfrentamiento.

En cuanto a los tiempos, si finalmente se diera esta situación, el presidente de la Generalitat -el único con potestad para convocar- no pretende que los comicios coincidan con los de Andalucía, cuyo adelanto también es posible. Lo que supondría que se celebrarían muy pocos meses antes de las municipales y europeas.

Desde la oposición siguen con interés todo este escenario, puesto que afectaría, como es lógico, a sus plazos de campaña y de designación de candidatos. Desde el PP aventuran que Puig «no se atreverá».