Servicio de urgencias de un hospital, en una imagen de archivo
Servicio de urgencias de un hospital, en una imagen de archivo - EP

Niegan negligencia en la muerte de una anciana que esperó más de siete horas en urgencias

El hospital de Palamós asegura que la mujer, octogenaria, «posiblemente hubiera fallecido igualmente»

BarcelonaActualizado:

La anciana llegó al servicio de urgencias del hospital de Palamós (Gerona) sobre una de la tarde del pasado 15 de noviembre. La trasladaban por un cuadro de vómitos y diarrea desde la residencia de Palafrugell en la que vivía, pero no la atendieron hasta siete horas más tarde. Murió poco después . La familia acusa al hospital de negligencia, pero los responsables del centro lo niegan: «Posiblemente hubiera fallecido igual», ha dicho el director de urgencias del centro, Marc Pérez.

La familia ha puesto el caso den manos de un abogado. Dicen que, pese a que reclamaron asistencia médica de forma insistente, no la atendieron hasta las ocho de la tarde. Los responsables del centro han convocado este martes una rueda de prensa para salir al paso de estas acusaciones. Reconocen que aquel día vivieron una «situación excepcional», con el doble de pacientes de lo normal en la misma franja horaria. Eran un total de 30, y ocho de ellos en una situación de alto riesgo. Eso hizo que se multiplicaran los tiempos de espera que, según afirman, se sitúan habitualmente entre los 60 y los 80 minutos. Aquel día la media fue de más de cinco horas. Ante esta situación de «excepcional afluencia», los responsables médicos ampliaron su turno en dos horas. A media noche ya habían atendido a la totalidad de los pacientes acumulados.

Reconocen que los tiempos de espera fueron muy superiores a los normales pero niegan que eso precipitara la muerte de esta octogenaria. «Posiblemente haber avanzado la atención no hubiera cambiado el curso de la enfermedad por la patología que presentaba la paciente», defienden. Insisten en que, aunque el resultado es complicado de evaluar, «probablemente no sería diferente ante la situación de la paciente, de cómo evolucionó, de los problemas que tenía de base y de sus complicaciones».

Disculpas a la familia

La mujer, de 84 años, había sido trasladada al centro hospitalario con un cuadro de dolor abdominal inespecífico. Llegó a la una de la tarde y la atendieron a las tres y media. Se le hizo el triaje y fue clasificada con un nivel tres, es decir, como un caso urgente con necesidad de múltiples exploraciones y estabilidad fisiológica. A las ocho, cuando la revaluaron, la paciente ya había empeorado. Vomitaba, posiblemente por una obstrucción intestinal, que causó un fallo multiorgánico, que derivó en un paro cardiorrespiratorio.

Defienden que el triaje había sido correcto. Niegan haber cometido una negligencia pero admiten que deben de cambiar algunos procedimientos para evitar estas situaciones. «Hubiera sido conveniente hacer una revaluación médica de la paciente para comprobar el nivel de urgencia», reconocen. Después del triaje tuvieron a la anciana dos horas esperando en el pasillo hasta que la pasaron a un box. El hospital entiende que la espera fue larga y pide disculpas a la familia.