Con la vista puesta en el Congreso regional
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Con la vista puesta en el Congreso regional

Sevilla refuerza a la cúpula del PP de Castilla y León y apunta a la continuidad de liderazgos

ISABEL JIMENO
SEVILLA Actualizado:

Después de tres días posadas en el gran nido del Palacio de Congresos de Sevilla, las gaviotas comenzaron ayer a emigrar hacia sus nuevos destinos en sus respectivas comunidades autónomas. Aunque el presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, no habló de fechas, lo cierto es que en la mente de todos se colocó en primera posición la cita con los congresos regionales. En las reuniones de la nueva Ejecutiva de los próximos días se fijará el calendario concreto, aunque todo apunta a que se celebrarán antes de verano.

En lugar de mirarse el ombligo, Rajoy incidió en poner tareas a los suyos. Ser el partido del Poder —con mayúsculas, porque gobierna a nivel nacional, en el ámbito autonómico ya casi acaricia las mieles del triunfo completo y en el mapa local apenas quedan rosas— no ha de llevar a la relajación, sino todo lo contrario: a tomar medidas. Y más teniendo en cuenta que en la calle hay cinco millones de parados —y subiendo—.

Y en ese viaje en AVE hacia el nuevo nido, en Castilla y León, Juan Vicente Herrera circula en cabeza para seguir al frente del partido los próximos tres años, los mismos que le quedan al frente de la Junta, donde ya ha puesto fecha de caducidad a sus aspiraciones: en las elecciones de 2015 no repetirá como candidato después de tres campañas liderando la lista y dos años más de «propina» desde que Juan José Lucas le cedió las llaves del Colegio de la Asunción en 2001.

El hecho de que Herrera siga siendo el jefe del Ejecutivo regional un trienio más es una de las claves fundamentales para entender el futuro próximo del PP en Castilla y León. A los populares no les gusta nada la bicefalia y que Herrera se retirase de esa carrera interna abriría una situación con dos cabezas (presidente de la Junta, por un lado, y líder del partido, por otro) en la que los populares ni siquiera piensan. De hecho, si Herrera ha sido claro desde hace tiempo en poner fin a sus aspiraciones de gobierno en la Comunidad y lo ha hecho incluso casi nada más arrancar la legislatura, con los tiempos del partido se ha mostrado mucho más escrupuloso.

Este fin de semana el protagonismo era para Rajoy, pero a la vez que la puerta del Congreso nacional se cierra, se abre la de los regionales y las miradas se dirigen a Herrera. No lo dijo claramente, pero el presidente autonómico sí expresó con sus palabras su disposición a hacer lo que le pida y sea lo mejor para el partido. Y eso es casi tanto como presentar su candidatura al cónclave regional. Y si sobre el liderazgo en los próximos años de Herrera parece que hay pocas dudas, las mayores incógnitas que sí se tendrán que dilucidar en el próximo cónclave de los populares es quién le acompañará como número dos, pues tendría todas las papeletas para ser quien coja el relevo en 2015 tanto al frente del partido como en la cabeza del cartel electoral para las autonómicas de mayo de ese año.

Piezas del equipo

En Sevilla pueden haberse fraguado alguna de las claves. Y es que las piezas del equipo con el que se rodeó Herrera en el Congreso del PP de 2008 en el que volvió a ser reelegido mantienen y cobran peso dentro del organigrama nacional del partido. Empezando por Alfonso Fernández Mañueco, secretario regional de la formación popular y confirmado en la parte alta de la cúpula de Génova como presidente del Comité de Derechos y Garantías. Mano derecha de Herrera desde que éste se hizo con la riendas del PP. Desde que llegó a la Presidencia de la Junta confió en él como miembro del Ejecutivo excepto en esta nueva etapa en la que es alcalde de Salamanca, a la vez que conserva su escaño en las Cortes de Castilla y León, sentado detrás del presidente en el Hemiciclo.

Junto al regidor, ratificado con peso en Génova, también continúan en los órganos de dirección Antonio Silván, vicesecretario de Organización del partido a nivel regional, reforzado en la Junta como responsable de las fusionadas consejerías de Fomento y Medio Ambiente y de nuevo miembro de la Junta Directiva nacional del PP; José Antonio de Santiago-Juárez, portavoz de la Junta y consejero de la Presidencia, a la par que vicesecretario de Acción Política y también miembro de la Junta Directiva nacional de los populares. Y quien más ha ganado tras la cita en la capital hispalense es Rosa Valdeón. La alcaldesa de Zamora, a quien Herrera situó al frente del área orgánica de políticas sectoriales, entra como vocal por designación en el Comité Ejecutivo nacional y ahí, la opinión del presidente autonómico, que siempre ha demostrado una debilidad por Valdeón, ha pesado mucho.

El próximo Congreso del PP de Castilla y León sí puede entenderse como el que prepare la transición a los mandos de la nave. Un relevo para el que, como afirmó el propio Herrera al día siguiente de su tercera y más contundente victoria electoral el pasado 22 de mayo, el aval de unos resultados incontestables —aunque con alguna espinita clavada— en una Comunidad donde el PP acumula una altísima cota de poder debería ayudar al cambio tranquilo a medio plazo.