Francisco Igea (Cs) asiste a la reunión del Comité Ejecutivo del Partido.
Francisco Igea (Cs) asiste a la reunión del Comité Ejecutivo del Partido. - ICAL

Cs sólo explorará un pacto con Tudanca si fracasa la negociación con el PP

Igea se muestra satisfecho aunque antes de hablar con la prensa prefiere informar cuanto antes a la dirección regional

MADRIDActualizado:

Francisco Igea, candidato de Ciudadanos en Castilla y León, debía olerse ya desde primera hora del día lo que iba a suceder en el Comité Ejecutivo Nacional de su partido celebrado ayer. A su llegada a la sede nacional del partido, en la madrileña calle de Alcalá, las pocas palabras que dirigió a la prensa fueron: «Este es un partido nacional y hay que tomar decisiones en clave nacional». Eso sucedió después.

La Ejecutiva de Cs aprobó por unanimidad las líneas a seguir para abordar las negociaciones de cara a la conformación de los ejecutivos autonómicos y municipales. Esto es: la prioridad es el PP en toda España; solo se pactará con «disidentes» del PSOE en el caso de que fracasen los intentos con el PP; y Cs ni negociará ni entrará en gobiernos con Podemos, Vox y los nacionalistas.

No cambia mucho respecto a la postura que mantienen los liberales desde el comienzo de la campaña electoral, pero sí oficializa la preferencia por el PP sin excepciones y cierra la puerta a Vox; algo muy significativo en el caso de Castilla y León, donde el partido de Santiago Abascal no es necesario para un pacto de centro-derecha, ya que sólo suma un procurador. Por lo tanto, la suma del PP y de Cs en esta región sin dependencia de Vox dificulta que finalmente Igea acabe pactando con el socialista Luis Tudanca como era su intención inicial.

Igea, contrario a Vox

El vallisoletano y su principal valedor en las primarias, Luis Garicano, fueron de los pocos que deslizaron su oposición al veto a Sánchez en su día, y son también de los que más marcan las distancias con Vox. El veto oficial a este partido puede considerarse una pequeña victoria suya, pero la caprichosa aritmética y la decisión ayer aprobada por la Ejecutiva echa a Cs en manos del PP en Castilla y León. No hay excusa previsible para, después de las directrices señaladas, justificar un abrazo entre socialistas y liberales en esta Comunidad.

El secretario general de Cs, José Manuel Villegas, aseguró que aún no han empezado a negociar directamente en las comunidades y ayuntamientos dónde Cs es decisivo, como Madrid, Castilla y León, Aragón y Murcia y, por eso, ha evitado entrar en posibles aritméticas. En cuanto al PSOE, reitieró que solo allí donde los dirigentes socialistas «se desmarquen» de las políticas del Gobierno de Pedro Sánchez, en particular en materia territorial, y acepten una serie de propuestas básicas de Cs «se podría estudiar el acuerdo con ellos». Por lo tanto, el líder de Cs en Castilla y León, Francisco Igea, tiene ya el decálogo marco sobre el que iniciará negociaciones con el PP, como interlocutor «preferente» al que pide entre otras cosas renunciar al aforamiento de los miembros de la Junta; y el PSOE, al que apretará con su renuncia al sanchismo.

Igea votó a favor del documento aprobado en la Comisión Ejecutiva de Ciudadanos, celebrada en la sede nacional de la formación, en Madrid, donde se mostró satisfecho a la salida de la reunión, pero prefirió compartir primero sus impresiones con la dirección autonómica, antes de analizar su alcance ante la prensa.

Por su parte, el equipo negociador de Cs en Castilla y León se reunirá lo más pronto posible para analizar el decálogo de la dirección nacional y ver cómo se traduce en la Comunidad donde el PSOE ganó los comicios, si bien el partido naranja ratificó ayer que el PP será su socio preferente y de manera «excepcional» los socialistas. Según fuentes de Ciudadanos, consultadas por Ical, será el comité de pactos autonómicos quien determine si se inicia la negociación con el Partido Popular, como socio preferente, o con el PSOE, como ganador de las elecciones autonómicas.

La llave en varias capitales

En el caso de las capitales de provincia, los acuerdos son necesarios en siete de las nueve, excepto en Soria y Zamora con mayorías absolutas de PSOE e IU. En Burgos y Palencia, Ciudadanos puede apoyar al PP con Vox, pero también al PSOE, ganador en ambas ciudadades. En León, la formación de extrema derecha se ha quedado sin representación tras el último recuento y el pacto sería con los populares de Antonio Silván o con los socialistas, vencedor el 26M.

También, en Salamanca es decisivo Ciudadanos que puede apoyar a Carlos García Carbayo (PP), que ganó las elecciones, aunque también sumaría con el PSOE. Respecto de Valladolid, el alcalde socialista Óscar Puente se decanta con reeditar el gobierno con Toma la Palabra y han iniciado ya la negociación del reparto de concejalías. En Segovia, Clara Luquero se inclina por Podemos e Izquierda Unida. En el caso de Ávila, el partido naranja no es decisivo ya que venció «Por Ávila», una escisión de los populares.