El consejero delegado de la filial de British Sugar, Juan Luis Rivero
El consejero delegado de la filial de British Sugar, Juan Luis Rivero - ICAL

Azucarera asume que hay «riesgo» de perder remolacheros por su oferta

Defiende que «no» es una bajada de precio, sino «un cambio de modelo»

ValladolidActualizado:

Asumen que su propuesta supone «riesgos», pero desde Azucarera están convencidos también de que finalmente cuajará su decisión de rebajar a partir de la próxima campaña (2019-2020) el precio de la tonelada de remolacha en seis euros (hasta los 26) y crear un complemento vinculado al precio del azúcar, a lo que sumar las ayudas comunitarias regionales. «No contemplamos una caída tan pronunciada de la superficie sembrada» de esta raíz, asegura a ABC el consejero delegado de la filial de British Sugar, Juan Luis Rivero, aunque reconoce que «sabemos que tenemos un riesgo de pérdida» por el temido abandono del cultivo y de «fuga» de remolacheros a la cooperativa vallisoletana Acor, después de que su anuncio el pasado 4 de diciembre haya caído como un jarro de agua fría tanto en las organizaciones agrarias, que se han puesto en pie de guerra y amenazan con movilizaciones, como en la Junta de Castilla y León. La respuesta ha sido, afirma, incluso mayor que en otras autonomías donde tienen también gran implantación como Andalucía.

«Al final, creo que vamos a salir mucho más reforzados como sector», incide, convencido de que su planteamiento es el camino a seguir en un mercado del azúcar con mucha volatilidad de precios y en el que el fin de las cuotas en Europa desde septiembre de 2017 ha abierto un nuevo escenario que ha supuesto, entre otros efectos, que los mayores productores del Viejo Continente hayan disparado sus cultivos. Rivero recalca que se trata de «un cambio radical de modelo» que ve «imprescindible» en esa «apuesta conjunta» por el sector que demandan. Asume que requiere también un «cambio de mentalidad» y advierte de que en el actual marco en el que las reglas son distintas ya «no» se puede hacer una oferta de precios igual para todos. Es mas, se muestra «absolutamente seguro de que el agricultor puede tener más ingresos que ahora», pues, dice el consejero delegado de Azucarera, «estoy convencido» de que el precio del azúcar volver a crecer después de haber tocado suelos impensables.

«Condiciones excepcionales»

Algo que ha llevado, junto con los dos años consecutivos de pérdidas que acumula la firma -30 millones de euros en la campaña 2017-2018 y estima que ésta podría cerrar con otro agujero de 40-, a que se den unas «condiciones excepcionales» que están detrás de la decisión de Azucarera de ese nuevo modelo de pagos, con una «apuesta por un planteamiento serio y responsable», que permita «dimensionar» el sector para «ser competitivos en cualquier circunstancia, pero garantizando un ingreso mínimo», afirma Rivero. «No hay una industria sostenible con estos precios», asevera, a la vez que señala que «nunca va a ser un buen año» para aplicar el recorte planteado, pero necesario.

Defiende que «no» considera que se haya roto el acuerdo marco suscrito en 2017, pues recogía que se podía modificar si se daban unas «condiciones excepcionales» que consideran se están produciendo, aunque «nunca pensamos que podría suceder». Asegura que han estado trabajando «desde hace meses» como organizaciones agrarias y administración, aunque asume que igual ha faltado más información, que ahora trabajan en ofrecer agricultor a agricultor, pues dicen que pretenden les ofrecen un «precio mínimo» que permita «garantizar ingresos», aunque sea un año «agronómicamente malo».

«Estamos hablando de supervivencia, no de ganar», apunta Rivero, quien incide en su apuesta por la Comunidad, enclavada en la zona Norte, donde acumulan 700 trabajadores y cerca de 3.000 cultivadores y tienen unas inversiones pendientes de 69 millones de los 155 comprometidas.