Chinchilla recupera su fortaleza

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Previamente, el ministro y el presidente del ejecutivo castellano manchego visitaron el recién rehabilitado castillo de Chinchilla de Montearagón, uno de los ejemplos más significativos de las fortalezas de Castilla-La Mancha y uno de los más llamativos de la provincia de Albacete, tanto por su ubicación, como por su emplazamiento en uno de los extremos de la llamada cordillera de Montearagón, dominando visualmente el paso natural de la Mancha Oriental hasta Levante.

El recinto de la fortaleza de Chinchilla es de forma hexagonal irregular, con trece torreones o cubos de planta semicircular, un profundo foso excavado en la roca que rodea al castillo, y acentúa la altura de los lienzos de muralla, según informó en nota de prensa la Junta. El acceso a la fortaleza, del siglo XVI, se realiza por el Oeste, a través de un puente originariamente levadizo da paso a la puerta actualmente constituida por un arco de medio punto, producto de la última restauración y que está flanqueada por dos torreones. En el momento actual, su espacio interior está abierto y vacío. A mediados del siglo XV el castillo fue restaurado por el Marqués de Villena, don Juan Pacheco. Durante casi tres siglos, fue usado como prisión, motivo por el cual presenta su actual forma. Aquella prisión albergó históricos personajes como César Borja.