Imagen del juicio que este lunes ha empezado en la Audiencia Provincial de Ciudad Real con jurado popular
Imagen del juicio que este lunes ha empezado en la Audiencia Provincial de Ciudad Real con jurado popular - EP

Piden la absolución por su estado mental para el acusado del doble crimen de Daimiel

M.J.Y.M mató en febrero de 2017 a su mujer e hijastra. El fiscal y las acusaciones particulares mantienen sus acusaciones de 48 y 50 años de prisión respectivamente

Ciudad Real Actualizado: Guardar
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La abogada del acusado de matar a su mujer y su hijastra en Daimiel, en febrero de 2017, pidió este lunes la libre absolución de su defendido aludiendo a su estado mental. Aun así, en el caso de que fuera condenado, la letrada planteó el indulto por «la bondad y la buena fe que ha demostrado toda la vida».

El juicio, con jurado popular, empezó este lunes en la Audiencia Provincial de Ciudad Real. Entre los argumentos aportados por la defensa, la abogada explicó que M.J.Y.M «mató, pero no asesinó» y que, además, «no hubo ni ensañamiento ni alevosía». Asimismo, como eximente dijo que su cliente presenta una alteración psíquica desde su nacimiento que le provoca una distorsión de la realidad.

Según la defensa, el acusado es una persona con «graves mermas psicológicas», lo que le provocaba ser «muy dependiente». Siempre había estado «muy arropado por sus padres, hasta que murieron, y por su hermano». Este último le proporcionaba trabajo como pintor y le iba ahorrando dinero en una cuenta en la que llegó a tener 300.000 euros.

En cambio, insinuó que su esposa solo lo quiso para sacarle el dinero, ya que le «vacío la cuenta de ahorros del banco». Además, presentó a la víctima como una compradora compulsiva que, cuando se acabó el dinero, maltrató psicológicamente a su marido.

Por su parte, tanto la Fiscalía como las acusaciones particulares mantienen sus acusaciones de 48 y 50 años respectivamente de prisión para M.J.Y.M por dos asesinatos con los agravantes de alevosía y ensañamiento.

Para el fiscal, ni la ruina económica, ni las deudas, son motivos justificables para que el acusado «hiciera, lo que hizo». Así, a principios de 2017, «tan pronto tuvo conocimiento de su grave situación financiera, sin dinero en el banco y con deudas pendientes, comenzó a idear la forma de poner fin a la vida de su mujer e hija».

Un hecho en el que coinciden ambas acusaciones particulares. Además consideran que «sabía lo que hacía, quería hacer lo que estaba haciendo». «Nadie le da quince puñaladas a una persona y nueve a otra en un arrebato», añadieron. Por último, tampoco consideran creíble lo de su enfermedad psicológica, ya que «no hay parte médico que diga que tenía alteradas sus facultades, ni ningún síntoma, ni se le prescribe nada, porque no le pasaba nada». El juicio sigue hoy con la declaración del acusado.