Alba Mesa en el centro de la imagen
Alba Mesa en el centro de la imagen - ABC

Corrupción judicial en Canarias: el macabro laberinto del magistrado que persiguió a la jueza Victoria Rosell

El presidente de la Unión Deportiva Las Palmas afirma que recibiò indicaciones «mafiosas» del magistrado Alba Mesa

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

El presidente de Unión Deportiva Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez, ha manifestado este lunes al Tribunal Superior de Justicia de Canarias que el juez Salvador Alba Mesa, acusado de negociaciones prohibidas, entre otros, le dijo en su despacho que quería acabar con la carrera de su compañera Victoria Rosell, diputada de Podemos, y que él se prestó «al juego» porque lo había amedrentado de forma «mafiosa».

«Me dijo que quería cargarse a esa hija de puta, a esa cabrona. Eso es lo que se escucha en la grabación. Quería acabar con su carrera judicial y con su carrera política», ha señalado Ramírez, el testigo que aportó la grabación sobre la que giran ahora buena parte de las razones por las que la Fiscalía solicita que el juez Salvador Alba sea condenado a diez años de cárcel por cuatro delitos.

«Como en Chicago»

Ramírez ha alegado que cuando Alba lo citó a una reunión en su despacho, extraoficial, sin su abogado, decidió tomar «medidas de autoprotección», como la de llegar una grabadora camuflada como una llave de coche, e intentó seguir el juego a su interlocutor, un juez que lo había amedrentado con prácticas «propias del Chicago de los años treinta». «Una auténtica mafia», ha enfatizado.

El magistrado Alba, suspendido de sus funciones desde que se le abrió juicio por estos hechos, ha alegado que no tenía nada contra Rosell y que quizás pecó de «prudente» al limitarse a enviar «informes» al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) sobre cuál había sido su desempeño en la causa contra Ramírez y sobre las relaciones de este con su pareja, cuando lo que «le pedía el cuerpo» era denunciar esos hechos por la vía penal en una exposición razonada al Supremo.