El presidente aragonés, Javier Lambán (PSOE), junto a su antecesora, Luisa Fernanda Rudi (PP)
El presidente aragonés, Javier Lambán (PSOE), junto a su antecesora, Luisa Fernanda Rudi (PP) - Fabián Simón
Autonomías

Los deuda atosiga al Gobierno aragonés: debe pagar más de 3.000 millones en solo tres años

Esta región se enfrenta a un horizonte récord de vencimientos, que tendrá que financiar con más endeudamiento

Roberto Pérez
ZaragozaActualizado:

Pese a que no es de las autonomías más endeudadas de España, Aragón se asoma a un comprometedor horizonte de vencimientos de deuda que será incapaz de afrontar con recursos propios, tendrá que pagarlos a costa de suscribir más créditos y eso disparará el endeudamiento público de la Comunidad.

Según la información oficial recopilada por ABC, la situación se antoja espinosa para el próximo trienio, desde el 1 de enero de 2018 hasta el 31 de diciembre de 2020. En esos tres años, el Gobierno aragonés tiene que pagar una cifra récord por vencimientos de deuda: algo más de 2.700 millones de euros que tiene que devolver ahora a quienes en su día le prestaron dinero a la Administración regional para enjugar su sistemático déficit.

A esa cifra de la deuda heredada que ahora tiene que saldar el actual Gobierno se le suman los intereses por los créditos que sigue teniendo vivos el Ejecutivo regional. La «factura» de conjunto para el próximo trienio se elevará muy por encima de los 3.000 millones de euros entre vencimientos e intereses. Y eso es mucho para un Ejecutivo autonómico que actualmente cuenta con unos ingresos corrientes de unos 4.500 millones de euros, insuficiente para cubrir los gastos estructurales de su sector público, que -por ejemplo- solo en nóminas consume más de 2.000 millones anuales.

Pese al delicado horizonte inmediato al que se enfrenta por los abultados vencimientos de deuda -en cifras desconocidas en la historia de esta Comunidad autónoma-, el Gobierno aragonés insiste en el discurso oficial de que la situación financiera es sólida, que está entre las menos vulnerables del entramado autonómico español y que está en condiciones de atender sin apuros críticos el pago de esos más de 3.000 millones de euros en el trienio 2018-2020.

Eso sí, lo que nadie duda es que va a conllevar un fuerte aumento de la deuda, porque al no tener recursos propios con los que hacer frente a esos desembolsos, los tendrá que pagar a costa de pedir más dinero prestado.

La gran cantidad de dinero que tiene que desembolsar el Gobierno aragonés en los próximos tres años por vencimientos de deuda son consecuencia del apresurado ritmo al que se ha estado endeudando la Administración regional en el último decenio.

Deuda disparada desde el año 2007

La llegada de la crisis no fue acompañada de una reducción de los gastos estructurales acorde a como se estaban recortando los ingresos. Eso provocó un creciente agujero en las cuentas del Gobierno aragonés, que se ha ha ido enjugando a costa de endeudar cada vez más a la Comunidad autónoma, algo que ocurrió tanto con gobiernos del PSOE como del PP.

Así, entre 2007 y 2011, en la etapa de gobierno PSOE-PAR, el Ejecutivo regional elevó su endeudamiento en unos 2.000 millones de euros. Entre 2011 y 2015, durante la etapa del ejecutivo PP-PAR presidido por Luisa Fernanda Rudi, la deuda pública de Aragón se aumentó en más de 3.000 millones de euros. El resultado de conjunto es que el Gobierno aragonés debía a finales de 2007 un total de 1.137 millones de euros, ahora ronda los 7.500 millones de euros y acabará el año encarando el listón de los 8.000 millones.

Al ritmo al que se ha incrementado el endeudamiento público de Aragón, lo recomendable era que los nuevos préstamos se hubieran firmado a más años. Sin embargo, el Gobierno regional no logró cumplir esta máxima. Dicen desde los servicios técnicos de la ADministración regional que se lo impidió «las difíciles circunstancias de los mercados financieros» durante los años de la crisis, lo que «forzó» al Gobierno de Aragón «a realizar algunas operaciones con plazos cortos de vencimiento». Y eso es lo que ahora se va a pagar con una avalancha de desembolsos en el próximo trienio.

Frente a los 521 millones de euros de deuda que le toca devolver este año al Gobierno aragonés, en 2018 tendrá que hacer frente a unos vencimientos de algo más de 800 millones de euros, en 2019 esa «factura» se elevará a unos 1.200 millones de euros, y a más de 700 millones en 2020. Y a eso hay que sumarle lo que año tras año toca pagar por intereses de los préstamos que siguen vivos.