El Código Penal castiga con hasta cuatro años de cárcel apoderarse de mails de otra persona sin su consentimiento
El Código Penal castiga con hasta cuatro años de cárcel apoderarse de mails de otra persona sin su consentimiento
Tribunales

Condenado a más de un año de cárcel por cotillear el correo electrónico de su esposa

La sentencia le considera culpable de un delito de revelación de secretos. Fisgoneó el mail cuando se estaba divorciando

ZaragozaActualizado:

Una juez de Zaragoza ha condenado a un hombre a más de un año de prisión por haber cotilleado el correo electrónico de su esposa. La sentencia –que él ha recurrido- le considera culpable de un delito de revelación de secretos. Accedió a esa cuenta de correo electrónico con las claves de su mujer, pero sin su consentimiento, según indica la sentencia. Cuando ocurrieron los hechos, el matrimonio se encontraba tramitando su divorcio, lo que le permitió al hombre conocer detalles sobre la estrategia que estaba desplegando la abogada de su todavía esposa.

Esta sentencia condenatoria no es definitiva, porque el condenado ha recurrido el fallo. Ahora deberá ser la Audiencia Provincial la que se pronuncie, según ha informado Heraldo, que ha desvelado que este hombre, Félix G. B., que se separó en 2016, ya fue condenado el pasado mes de marzo por haberse quedado con dinero de su exmujer. En concreto, fue condenado a cinco años y medio de cárcel por los delitos de insolvencia punible y apropiación indebida. Entre otros motivos, por haber fulminado ilícitamente las ganancias que daba la farmacia que compartía con su esposa y haber vendido un vehículo de alta gama que no era suyo -había sido comprado con un préstamo no saldado-.

Ahora, Félix G. B. suma esta otra condena de un año y dos meses de prisión, y multa de 3.360 euros, por haber fisgoneado el correo electrónico de su esposa sin estar autorizado para ello, sin el consentimiento de su mujer. El juzgado de lo Penal número 8 de Zaragoza considera probado que el hombre entró ilícitamente en ese mail cuando la pareja se estaba divorciando, que lo hizo usando de forma fraudulenta la clave que usaba su esposa, y que aprovechó ese «espionaje» para acceder a los correos electrónicos que su mujer se cruzaba con la abogada que le estaba llevando el divorcio.

Según la sentencia que ha sido recurrida ante la Audiencia Provincial, entre las pruebas de cargo contra el hombre figuran la copia de un escrito de la abogada de su mujer que fue encontrado en poder del hombre, así como informes técnicos que confirman que el acusado accedió a la cuenta de correo de su mujer desde conexiones informáticas del hombre.

El Código Penal, en el apartado primero del artículo 197, castiga con penas de prisión de uno a cuatro años al que «para descubrir los secretos o vulnerar la intimidad de otro, sin su consentimiento, se apodere de sus papeles, cartas, mensajes de correo electrónico o cualesquiera otros documentos o efectos personales, intercepte sus telecomunicaciones o utilice artificios técnicos de escucha, transmisión, grabación o reproducción del sonido o de la imagen, o de cualquier otra señal de comunicación».