Los CIE tendrán prensa, biblioteca y juegos de mesa, si hay dinero

Los CIE tendrán prensa, biblioteca y juegos de mesa, si hay dinero

El anteproyecto de Reglamento para los centros de extranjeros plagado de referencias a la situación económica

madrid Actualizado:

La prioridad de Interior es que en los centros de internamiento de extranjeros (CIE), que pasarán a denominarse centros de estancia controlada de extranjeros, ingresen sobre todo personas con antecedentes penales. Los irregulares sin papeles, pero sin delitos, no serán internados. Es el cambio más importante que pretende introducir el PP a través del Real Decreto que regulará el funcionamiento y régimen de estas instalaciones que hasta ahora eran lo más parecido a una cárcel, pero con menos derechos.

Los nueve centros actuales se someterán a cambios; en el borrador figuran numerosas novedades, aunque muchas de ellas, las que se refieren a medios, están condicionadas por la escasez presupuestaria. «Los extranjeros ingresados podrán permanecer en la sala, que estará equipada con el necesario mobiliario para el descanso, así como un receptor de TV, y también, si las posibilidades econímicas del centro lo permiten, con prensa diaria, biblioteca, juegos de mesa u otros elementos recreativos», señala el artículo 43, bajo el epígrafe de actividades recreativas.

El que se refiere a la práctica religiosa ordena a la dirección del centro (encomendada al Cuerpo Nacional de Policía) que se garantice y respete la libertad religiosa de los extranjeros facilitando, «dentro de las posibilidades económicas del centro, los medios para su práctica». El mismo artículo recoge que se respete la alimentación, los ritos y los días de fiesta de su respectiva confesión, siempre que lo permitan las disponibilidades presupuestarias, la seguridad y los derechos de los otros extranjeros.

El proyecto implica un cambio profundo en lo que hasta ahora ha sido un limbo legal y de funcionamiento, con numerosas denuncias de ONG, y que trata de diferenciar la parte de seguridad con la asistencial de forma clara. Ahora bien, la crisis se aprecia con nitidez, no solo en aspectos de ocio, sino en otros fundamentales como son las instalaciones.

Así se establece que los centros tendrán módulos independientes para permitir la separación por sexo de internos, procurando «en la medida de lo posible» facilitar la reagrupación familiar de los internos «si las disponibilidades del establecimiento así lo permiten». Algo similar ocurre con las actividades de ocio, entretenimiento y deportivas o el patio de paseo. Filosofía de cambio, pero en tiempos difíciles que han plagado un mero borrador de condicionales.