Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal - JAIME GARCÍA

Cospedal y Santamaría anuncian sus candidaturas y se lanzan al combate interno

Tras al rechazo de Feijóo, las otras dos favoritas dan un paso al frente para suceder a Rajoy al frente del PP

MadridActualizado:

La batalla por la sucesión de Rajoy en el PP ha empezado. Tras el autodescarte de Feijóo el lunes por la tarde, Soraya Sáenz de Santamaría se ha lanzado a la carrera esta mañana, a través de Twitter. La exvicepresidenta se ha adelantado así al anuncio de María Dolores de Cospedal, que tenía convocado un acto del PP de Castilla-La Mancha a las 11 de la mañana para desvelar sus intenciones. Cospedal ha explicado que tras consultar con muchas personas en su partido y con su familia, y tras meditar sobre su experiencia personal y política, ha decidido presentarse como candidata a liderar el PP.

En su intervención en Toledo, ante la Junta Directiva regional de los populares, Cospedal ha defendido y ha reivindicado el legado de Mariano Rajoy, y ha recordado cómo el partido ha tenido la confianza de los ciudadanos en los últimos años. Y ha subrayado que «conoce en profundidad el Estado». De hecho, ha repasado su intenso currículum y ha remarcado que ha sido la primera mujer en ser secretaria general del PP. «Conozco muy bien este partido», ha subrayado.

Lo que muchos se temían en el PP, una pelea interna entre dos de sus líderes, está a punto de hacerse realidad. De nada han servido los llamamientos, desde el Grupo Popular y desde otros sectores del partido, para presentar una candidatura de integración, que muchos veían posible con Alberto Núñez Feijóo como candidato.

Una vez aclarada la posición de Feijóo, que se queda en Galicia y desoye todas las voces de su partido, la posibilidad de esa candidatura de unidad ha desaparecido. Sáenz de Santamaría (47 años) y Cospedal (52 años) no han ocultado su mala relación. Ni se hablan ni tienen intención, hasta ahora, de mantener una buena relación. Sus diferencias son posiblemente más personales que políticas, pero suficientes para adelantar un choque frontal entre ambas.

Cospedal tiene a su favor el control del partido, como secretaria general. Sáenz de Santamaría, en cambio, es diputada rasa en este momento, y no cuenta con un cargo orgánico de su formación política. La secretaria general, a su vez, tiene en su contra haber estado en primera línea del partido en los peores años del caso Gürtel. Y la exvicepresidenta tiene que hacer frente a un sector del partido que no la quiere al frente y que no disimula sus intenciones para impedirlo. Margallo es uno de los que han puesto voz a esa oposición interna.

Paz interna

Santamaría, en cambio, ha anunciado oficialmente su candidatura a la presidencia del PP ante la puerta de los leones del Congreso de los Diputados, y bajo un sol de justicia, vestida con el color del PP, el azul, después de avanzarlo en Twitter a primera hora de la mañana. «Comparezco para presentar mi candidatura a la presidencia del PP, y por tanto a la presidencia del Gobierno. Lo hago con energía, entrega y determinación. Es un momento muy importante para nuestro partido y para España», ha señalado.

«Creo en el PP, con tanta o más ilusión que el día en que me afilié. Siempre hemos acertado cuando hemos trabajado en positivo. Defiendo un proyecto abierto y en positivo. Tiene que construirse escuchando y dialogando, abriéndonos, dialogando, integrando», ha explicado.

En su mensaje ha habido llamamientos a la paz interna y al juego limpio: «Todos nos tenemos tenemos que sentir compañeros». «Somos compañeros y como tal espero que nos tratemos». Santamaría está abierta a la integración y la unidad, y no ha descartado que en esa integración que ofrece en el futuro entre Cospedal.

Con estas dos nuevas candidaturas, son ya seis los aspirantes a ocupar la presidencia nacional del partido. Antes que Santamaría y Cospedal han anunciado su intención de dar un paso al frente Pablo Casado, José Manuel García Margallo, José Ramón García Hernández y José Luis Bayo.