Registro y detenciones por vinculación con el yihadismo en Barcelona
Registro y detenciones por vinculación con el yihadismo en Barcelona - Inés Baucells

La policía detiene a un narcoyihadista huido de Marruecos

También arresta a un implicado en una red yihadista que operaba en prisión

MadridActualizado:

La Policía detuvo el pasado martes en la localidad barcelonesa de Santa Coloma de Gramanet a un yihadista marroquí de 30 años, M.E.M.J., que había huido de su país en septiembre del año pasado tras una operación en la que fue desmantelada su célula. Tras lograr escapar, este individuo, que ya había estado preso en 2012 por intentar viajar a Siria para unirse a las filas de Daesh, buscó refugio en la citada población, donde contaba con cobertura para permanecer oculto.

El historial del ahora detenido es dilatado y está relacionado tanto con el terrorismo como con el crimen organizado, y de hecho la segunda de las actividades era su herramienta para actuar en el ámbito del yihadismo. M.E.M.J., según las informaciones aportadas por la DGST marroquí, formaba parte de una célula dedicada al tráfico de drogas y otros delitos comunes, y el dinero que obtenía lo empleaba en financiar el viaje de compatriotas muyahidines a las zonas de yihad.

La Comisaría General de Información supo que el fugitivo había viajado a España de forma ilegal poco después de la operación en suelo marroquí, por lo que de inmediato comenzó las investigaciones para su detención a instancias de Marruecos, que emitió una Orden Internacional de Detención.

Con una mujer

Tras numerosas gestiones se comprobó que el huido residía en Santa Coloma de Gramanet con una mujer de origen latinoamericano. Para evitar ser detectado adoptaba numerosas medidas de seguridad tanto en sus movimientos como en sus comunicaciones, pero no pudo burlar a la Policía. No tenía trabajo alguno.

También en Barcelona, agentes de la Brigada de Información de Madrid detuvieron ayer a otro marroquí buscado por su relación con una célula de captación de yihadistas que actuaba desde diferentes cárceles españolas y que fue desarticulada en febrero por orden de la Audiencia Nacional. El arrestado, informa Ep, ofreció resistencia cuando fue detectado circulando en un coche con una segunda persona, que huyó del lugar de los hechos.

En aquella operación fueron detenidas siete personas, entre ellas un funcionario de prisiones y cinco reclusos de origen marroquí que habían ingresado en prisión por narcotráfico pero que se habían radicalizado dentro de la cárcel. Uno de ellos ofreció dinero a otros reclusos que salían de la prisión a cambio de que atentaran.

La Policía mantenía abierta la investigación para descubrir los enlaces de la célula. Había ordenado que se atentara en Madrid y Barcelona, usando para ello armas y explosivos adquiridos con el dinero obtenido del tráfico de la droga karkubi.